Campaña negra en la CDMX

Investigan a empresas privadas por la campaña contra los secuestros en el Metro

Alfredo_Gonzalez
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, declaró que existe una campaña para desprestigiar a la administración local con el tema del secuestro de mujeres en el Metro.

No mencionó quiénes son los artífices, porque si bien tocan un tema sensible para el gobierno y los capitalinos, no tienen la menor duda de que se trata de algo prefabricado.

Por esa razón, la Consejería Jurídica de la CDMX inició una investigación con las empresas que prestaron sus espacios, la mayoría de ellos concesionados en parabuses, para colocar anuncios relacionados con esa maniobra.

Las primeras investigaciones apuntan a la empresa Clear Channel México, debido a que se convirtió en una de las principales, si no es que en la principal promotora de la campaña Grita #ME ESTÁN LLEVANDO para ayudarte.

Se trata de una compañía especializada en publicidad con oficinas en Estados Unidos y dirigida en México por Diego Cosío Barto, quien asumió el cargo en diciembre del año pasado.

Es probable que el nombre de la firma no diga mucho, pero es una empresa que desde hace por lo menos nueve años hace negocios con el gobierno local.

En 2010, trabajó con la administración de Miguel Ángel Mancera en la creación de campañas gubernamentales como la del Sistema de Emergencia 911.

También, junto con el gobierno local, arrancó el programa Ecobici, con un modelo similar al que opera en ciudades de otros países, como España y Francia. De entrada, no se observa ninguna irregularidad en ambos negocios, lo que sí es un hecho es que hace unos días la administración de Sheinbaum anunció la revisión de todos los contratos del gobierno central con varias empresas.

Se presume que una de esas empresas es Clear Channel, porque no sólo hizo campañas de publicidad para el gobierno, sino que extendió su giro a los anuncios espectaculares, parabuses y todo tipo de publicidad en exterior.

Muchos de esos servicios, junto con el de Ecobici, son parte de los Permisos Temporales Revocables, los famosos PTR, mediante los cuales una empresa privada puede usufructuar la vía pública. Y ésos son los que el gobierno local tiene bajo la lupa.

En el antiguo Palacio del Ayuntamiento dan por hecho que la campaña contra los secuestros en el Metro no son producto de la casualidad ni de un problema per se, sino parte de una estrategia de presión para no perder negocios.

Basta con revisar el padrón de los anuncios en la calle para saber a quién pertenece, y, en su caso, quién está pagando para que aparecieran de la noche a la mañana mensajes contra los secuestros de mujeres.

Se vale que empresas dignamente constituidas hagan negocios con el gobierno, lo que no se vale es montar a toda una ciudad en una causa noble a cambio de contratos millonarios.

 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: ¡La bilis no facilita los negocios!.

 

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@alfredolez

 

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