Campaña, bajo alarmas

Durante el discurso de Netanyahu en el acto de campaña, comenzaron a sonar las alarmas indicando que cohetes disparados desde la Franja de Gaza se hallaban en camino

Jana Beris habla sobre el embajador de Israel en Estados Unidos que viajó a Alaska.
Jana Beris / Columnista El Heraldo / Periodista

Falta exactamente una semana para que la ciudadanía israelí vaya a las urnas. Los días transcurren cada vez con otro drama de turno, mutuas acusaciones entre contrincantes y gran expectativa. Pero indudablemente, una de las imágenes que quedarán grabadas en la memoria colectiva de los israelíes será lo ocurrido ayer por la noche durante un mitín político en el que estaba participando el primer ministro, en la ciudad de Ashdod, en el sur de Israel.

Durante su discurso en el acto de campaña comenzaron a sonar las alarmas indicando que cohetes disparados desde la Franja de Gaza se hallaban en camino a la ciudad. La seguridad tuvo que evacuar a Netanyahu. Al mismo tiempo, sonaron las alarmas también en la ciudad de Ashkelon.

Netanyahu no perdió la calma en ningún momento, se lo oye diciendo a la gente que hay que retirarse. No parece apurarse en ningún momento y es interesante ver que la gente en el lugar tampoco corre a buscar resguardo sino que parece más interesada en perpetuar esos momentos poco comunes, observando qué hace el primer ministro. Algunos, de fondo, gritan Bibi, Bibi, alentando a Netanyahu con su conocido diminutivo.

En la ciudad de Ashkelon le ocurría lo mismo al excomandante en jefe del ejército, el teniente general, Gabi Ashkenazi, número cuatro del partido opositor Kajol Lavan, quien era el orador central.

Más allá de lo singular del hecho que las alarmas sonaron cuando el propio Netanyahu podía haber estado al alcance de los cohetes, los disparos desde Gaza causaron sorpresa. La última vez que hubo disparos hacia las ciudades sureñas mencionadas, fue hace cuatro meses, aunque desde entonces fueron varios los cohetes lanzados desde la Franja a la zona adyacente a la frontera entre Israel y Gaza.

Si bien no está claro si los grupos terroristas en Gaza sabía que Netanyahu estaría allí y por eso disparó, el tema en sí es uno de los más candentes por los que se ha criticado al gobierno saliente. La capacidad de disuasión de Israel en su frontera sur parece casi haber desaparecido y Hamas considera que puede ser quien determine las reglas del juego, ya que Israel casi no reacciona a sus disparos.

Los principales adversarios de Netanyahu, el partido Kajol Lavan, sostienen que ellos harán las cosas de otra forma si ganan las elecciones y forman el nuevo gobierno. A decir verdad, nadie parece creer que se cambie la situación en forma rotunda. Cuando el 1 de septiembre se reanudó el año lectivo y los alumnos volvieron a las aulas, en la zona de Eshkol adyacente a Gaza, inauguraron nuevas escuelas, por el crecimiento de la población, a pesar de tratarse de una zona en peligro.

Las escuelas inauguradas tienen una particularidad. Sus aulas todas fueron construidas como refugios, de modo que si suena la alarma, los alumnos no tienen que correr para alcanzar a resguardarse en 15 segundos . Todo, las paredes, las ventanas, son a prueba de cohetes, para dar algo de paz a los niños.

Este es sólo uno de los desafíos con los que tendrá que lidiar quien gane las elecciones de la semana próxima. Los escenarios son varios, y complejos.

Tanto Netanyahu como Beni Gantz de Kajol Lavan, sostienen que tienen la respuesta necesaria. La decisión será del pueblo. En las urnas.

POR JANA BERIS

PERIODISTA

edp

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónSacapuntas

Sacapuntas