Cambia la estrategia vs el narcotráfico

Se acabaron los anuncios espectaculares y el show que se hacía con la presentación de los capos de la mafia

Alfredo_Gonzalez
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

Desde la Fiscalía General de la República, que comanda Alejandro Gertz, llegó la orden de frenar la cacería de los barones del narcotráfico y detener todos los operativos que se venían haciendo para echarles el guante.

Ya no habrá grandes despliegues de fuerza ni enfrentamientos como en el pasado. Y en caso de alguna detención de alto impacto, la consigna es no exhibirlos.

La guerra contra el narcotráfico, me dijo un funcionario federal, se hará de otra forma. Evitarán el uso de las balas y los enfrentamientos.

La orden que tienen es desmantelar a los cárteles de la droga y otros grupos de la delincuencia organizada con trabajos de inteligencia, pero, sobre todo, pegándoles en sus finanzas y sus negocios formales.

A simple vista, nadie estaría en desacuerdo con esta nueva estrategia, porque evitará más desgaste del estado de fuerza de la Fiscalía, del Ejército, de la Marina y, eventualmente, de la Guardia Nacional.

Sin embargo, en diferentes áreas de la FGR, la orden generó mucha confusión porque, por un lado, piden no exhibir más a los narcotraficantes y tratarlos como blancas palomas, mientras que en el Congreso, el partido en el poder aprueba reformas para mandar a la cárcel a gente que cometa delitos menos graves.

Visto de esta manera, da la impresión de que el nuevo gobierno apuesta más al castigo de delitos menores, con el fin de incrementar su estadística de combate a la delincuencia y mejorar la percepción de la población sobre el gobierno, que acabar con los grandes cárteles de la droga.

Esto, dicen, no tiene nada contentos a mandos y tropa dentro de diferentes áreas de la Fiscalía, porque les acotaron su campo de acción.

Vamos a ver cómo calma las aguas el nuevo fiscal y sus tres coordinadores generales, porque para que la estrategia sea efectiva, primero deben tener contentos a los de casa.

 

Quien supo leer bien la coyuntura de la nueva modalidad de informe de 100 días de gobierno fue el titular de la Sedatu, Román Meyer. Dos días después del acto del presidente López Obrador, el arquitecto, de 35 años, hizo lo propio en el Museo de la Ciudad, donde arropado por otros secretarios, líderes de Morena en el Congreso y de la IP, presumió los avances en su sector.

Habrá que ver cómo toma el resto del gabinete este apapacho político, pues varios han fruncido el ceño cuando el primer mandatario le ha encargado proyectos como Santa Lucía, Santa Fe, el rescate del lago de Texcoco, el Tren Maya y el Programa Zona Libre de la Frontera Norte.

Para este fin de semana, Meyer tiene otro encargo: echar a andar en Nogales y San Luis Río Colorado, el Programa de Mejoramiento Urbano, uno de los 25 proyectos estratégicos del nuevo gobierno.

 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: La percepción, como la estadística, es una espada de dos filos.

 

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@alfredolez

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