Bono transexenal

Para el peñismo, son dos las reformas más trascendentes del Pacto por México: la reforma energética y la reforma educativa

Bono transexenal

Que nadie dé por muerto al PRI en las elecciones de 2018.

Por lo pronto, sin tener candidato todavía, el partido fundado por Calles es el único que ya tiene un plan (forzado por las circunstancias, pero una ruta y un guión a final de cuentas) para enfrentar la elección del próximo año.

Quién será el candidato no es lo de menos, pero me parece que al final en poco modificaría el plan que tienen el presidente Peña y su partido para reelegirse el próximo año.

La idea central del plan consiste en convencer a los ciudadanos de que las reformas estructurales ya reportan resultados que son exitosos y están permitiendo al país crecer. Y aquí viene lo mejor: los resultados se verán a largo plazo y para que así sea, el PRI debe ser reelegido.

Entre esos resultados, el parque priista que veremos en las campañas apunta a la creación de tres millones de empleos, una cifra récord que no se compara con ningún gobierno anterior, así como una reforma fiscal que aunque  dolorosa para la sociedad, permitió enfrentar el derrumbe del precio internacional del petróleo y aumentar los ingresos tributarios no petroleros.

Ninguna reforma fiscal había logrado resultados tan importantes en la recaudación tributaria en más de tres décadas, de acuerdo con la revisión del gobierno peñista de sus propios logros. Elevó los ingresos tributarios no petroleros como porcentaje del PIB, de 11 a 15 por ciento. Se advertía que provocaría una gran informalidad y por primera vez se reporta una reversión gradual en esos índices.

Para el peñismo, son dos las reformas más trascendentes del Pacto por México: la reforma energética y la reforma educativa.

Los saldos del gobierno peñista concluyen que la reforma energética está transformando a México de manera importante y sorpresiva, un resultado trascendente en el entorno de dificultades en los mercados financieros y las economías.

La reforma en telecomunicaciones ha dado los resultados más concretos y evidentes en el bolsillo de las familias y puede ser uno de los ejemplos más claros de los que pueda echar mano el PRI para alegar su compromiso con la sociedad: los partidos del Pacto por México decidieron cambiar la ley, poniéndose del lado de la ciudadanía que resultaba afectada por una regulación que permitía a las empresas litigar ante los tribunales, bajo el argumento de que las medidas del Ejecutivo Federal violaban la constitución.

Esos resultados y logros, entre otros, forman parte del plan del PRI para reelegirse en 2018, acompañado  por un candidato que más allá de tener carisma y de ser conocido por la sociedad, tenga experiencia, capacidad de diagnóstico y de propuesta, y la posibilidad de transmitir al electorado más enojado en muchos años que el PRI y su candidato, pero sobre todo las reformas estructurales y el crecimiento del país, ameritan un bono transexenal para el PRI.

 

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