Bono democrático y necesidad de acuerdo de visión de México

Hasta hoy, Andrés Manuel López Obrador y Morena parece que piensan que sólo ellos existen.

Francisco Gárate Chapa / Articulista / Heraldo de México
Francisco Gárate Chapa / Articulista / Heraldo de México

Si uno revisa los asuntos en agenda que trae entre manos el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, su partido, Morena, sus coordinadores en las cámaras de Senadores y Diputados, uno no puede menos que sorprenderse.

Trataré de hacer una recapitulación de los temas en agenda con el propósito de ver la cantidad y diversidad de éstos: consultas sobre Nuevo Aeropuerto y Tren Maya, cancelación de Reforma Educativa, legalización de mariguana, despenalización del aborto y matrimonio igualitario, remuneraciones de servidores públicos, legislación de la Fiscalía General de la República y de las fiscalías especializadas, superdelegados, creación de la Secretaría de Seguridad Pública y Guardia Nacional, postura frente a la Ley de Seguridad Interior, modificaciones a la legislación bancaria para eliminar comisiones y bajar tasas de interés, modificaciones varias en materia electoral, modificaciones a la Ley del Congreso para que la presidencia de la Mesa Directiva no sea rotatoria entre partidos y así Morena pueda ocuparla los tres años, postura frente a la ley de contratación de medios y política en materia de comunicación social, política migratoria, política comercial internacional, Presupuesto y política fiscal 2019, etc.

El recuento es largo, pero ¿son acaso todos esos temas para abordarse?, ¿no serán varios de ellos producto de ocurrencias?, ¿no sería oportuno hacer una pausa y definir primero hacia dónde nos queremos dirigir? Y aclaro, la concepción tiene que ser como México, porque AMLO y Morena parece que piensan que sólo ellos existen.

Cierto, López Obrador trae un respaldo de 30 millones de votos y el respaldo de la mayoría en el Congreso, ¿pero, es acaso ese respaldo para que haga lo que quiera?, ¿o en todo caso, es para que se construya un nuevo modelo de país y de funcionamiento del gobierno y de sus instituciones? El respaldo con el que cuenta, como el que tuvo Vicente Fox en 2000, denominado BonoDemocrático, no es para dilapidarse en infiernitos o decisiones que parecen más actitudes de revancha que decisiones de Estado.

No se trata de reeditar el Pacto por México, se trata de construir, para eso tiene el próximo presidente, el capital político suficiente, nuestra versión del Pacto de la Moncloa en el que partidos, actores de la sociedad organizada seamos capaces de construir un acuerdo que establezca las nuevas reglas de actuación jurídica y política, que permita que en México podamos vivir en paz, con justicia, en legalidad, orden y oportunidades; que existan reglas para elecciones sin los vicios que acarreamos y con mecanismos para sujetar la actuación de las autoridades.

Si López Obrador es capaz de percatarse de ello y entender el verdadero mandato que tiene, seguro si se encaminará a una verdadera transformación de México, sino, su 4T, no será más que una anecdótica frase publicitaria de campaña.

 

@PACOGARATE

 

 

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