Belice opta por el sí a la CIJ en referéndum sobre su frontera

La zona beliceño-guatemalteca ocupa un lugar estratégico

Guadalupe González / Nuevos entornos / Heraldo de México
Guadalupe González / Nuevos entornos / Heraldo de México

Belice optó por el sí en el referéndum sobre su frontera con Guatemala en la última semana. Ahora toca a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el fallo definitivo. Con una votación de 55.4% a favor y un 44.6% en contra, se decidió que La Haya sea el lugar donde se otorgue la sentencia definitiva del conflicto territorial.

Optar por la decisión que emanara de un referéndum interno en cada uno de los dos países colindantes es una alternativa que ha sido bien recibida por la comunidad internacional. El 10 de mayo, el Secretario General de la ONU dio la bienvenida al Espíritu de Cooperación de Belice y Guatemala. Los países vecinos saludaron el reciente ejercicio de Belice, mientras la OEA había favorecido y participado en el apoyo a los ejercicios de consulta.

Ahora que ambos países han realizado las consultas, se ha dado un avance de largo alcance a un problema que ha preocupando por la necesidad de una alternativa que defina el límite fronterizo entre Guatemala y Belice en la región de América Central y El Caribe.

A la fecha, Guatemala no había aceptado los fallos que se han realizado con anterioridad sobre los límites en la región en cuestión, localizada al sur de Belice y al norte de Guatemala, impactando en las capacidades conjuntas para el fortalecimiento de la integración regional.

El referéndum de Guatemala tuvo lugar el 15 de abril de 2018, con un resultado mayoritario a favor de la intervención de la CIJ, antecedió la consulta beliceña.

El diferendo en una frontera de cerca de 266 kilómetros afecta directamente a los países colindantes en la región de manera sustantiva y extensa. La conservación de la vida comunitaria y cultura son algunos de los asuntos más importantes en la agenda.

La frontera beliceño-guatemalteca en diferendo ocupa un lugar estratégico en la región maya y litoral de la historia de América Latina y El Caribe, especialmente en el campo de la protección del patrimonio cultural y natural. Con una alternativa definitiva al diferendo bilateral se potenciará la preservación y mejora de la convivencia intercultural, un mejor uso de la tierra, comercio, migración, turismo, retos ambientales, restauración de los bosques, pulmones y litorales de la región.

Belice, miembro de la Commonwealth, cuenta con un patrimonio cultural rico en lenguas y experiencia intercultural. Destaca su riqueza marítima y forestal base de la producción de medicinas naturales y productos alimentarios que han sido reportados por la FAO.

Con el resultado del referéndum, la cuestión en diferendo que data de varias décadas y actualmente afecta las relaciones intrarregionales ofrecerá una garantía de mejora y potencial de desarrollo para ambos países y Mesoamérica. Ahora toca el turno a la Corte Internacional de Justicia.

Catedrática universitaria *

[email protected]

@GUADALUPEGONZCH

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónJosé Carreño / Desde afuera   / Heraldo de México

El juego del Canciller