¡¡¡Basta!!! Ya no quiero gritar

Sería muy recomendable que los que están en formación, como Futuro 21, México Libre y Redes Sociales Progresistas nacieran con una agenda de género sólida y dijeran lo que harán por las mujeres

Adriana Delgado Ruiz/ El dedo en la llaga/ El Heraldo de México
Adriana Delgado Ruiz/ El dedo en la llaga/ El Heraldo de México

Las mujeres no sólo deben gozar de una vida libre de violencia, acoso, abuso y violaciones. Por el bien del país, las luchas actuales e históricas deben traducirse en equidad: las mismas oportunidades de desarrollo humano e igualdad en el ámbito laboral con justicia salarial. Mismo trabajo, misma paga.

En el Índice Global de Equidad de Género más reciente del Foro Económico Mundial, México está en el lugar 50 de 149. Más aún, nuestros avances son bastante disparejos. El índice revisa cuatro aspectos: en cuanto a empoderamiento político de la mujer estamos en el lugar 27, pero en logro educativo en el 58, en salud y supervivencia en el 58 y en participación y oportunidad económica tan rezagados que nos ubicamos en el 122.

No logramos superar esa cultura de machismo, misoginia y discurso de odio. No empoderamos a las mujeres, porque eso significa disminuir la sumisión. En México, la participación femenina en el mercado laboral es sólo de 54 por ciento, cuando en los países nórdicos es de 80 y en economías equiparables a la nuestra, como Argentina y Brasil, es cercana a 70. Aún así, tres de cada 10 hogares mexicanos tienen a una mujer como jefa de familia, de acuerdo con el Inegi.

El grito de las mujeres es justo y no puede hacerse a un lado. También se necesita una mejor justicia, pronta, expedita e igualitaria. Las conquistas se han ido ganando gradualmente, sumando conciencias. El hoy ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia, Arturo Zaldívar, impulsó en 2018 una resolución aprobada por la Primera Sala que determina que en todos los casos de mujeres que hayan vivido violencia intrafamiliar y que a consecuencia de ello hayan lesionado a su agresor y se encuentren en procesos penales, sean juzgadas con perspectiva de género, es decir, develar el contexto en que ocurrió el hecho, visibilizar las situaciones de desventaja para ella y garantizar el acceso a la justicia de forma efectiva y equitativa.

Como parte del nuevo acento en la perspectiva de género, el Poder Judicial realizó un concurso de oposición para designar a 25 juezas de Distrito al que se inscribieron más de mil 170 candidatas y próximamente habrá una nueva convocatoria para integrar también magistradas de Circuito a las labores de impartición de justicia. Eso significa empoderamiento y mujeres entendiendo y atendiendo a mujeres.

Por su parte, el Poder Ejecutivo analiza que en la Ley de Amnistía que impulsará al inicio del periodo legislativo, en septiembre, sean incluidas las mujeres encarceladas por aborto.

El clamor femenino debe ser atendido por todos. Los partidos políticos que participan en la vida pública y el debate de ideas deben contribuir con propuestas serias. Sería muy recomendable que los que están en formación, como Futuro 21, México Libre y Redes Sociales Progresistas nacieran con una agenda de género sólida y dijeran lo que harán por las mujeres. Es tiempo de hablar de propuestas concretas más que de sólo ideología.

Hace falta mucho. Toda la sociedad debe participar en un nueva cultura de inclusión, respeto, educación y conciencia. No, el grito de las mujeres no ha terminado. El clamor es justo y no puede hacerse a un lado. No.

POR ADRIANA DELGADO RUIZ

COLABORADORA

@ADRIDELGADORUIZ

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