Bajo la lupa, nuevo delegado en Jalisco

Acumula acusaciones y, para colmo, no estuvo de acuerdo con hacer pública su declaración de conflicto de interés

Engge Chavarría / Tinta y papel / Heraldo de México
Engge Chavarría / Tinta y papel / Heraldo de México

En Jalisco ya extrañan al empresario y político Carlos Lomelí, quien el pasado 12 de julio renunció como delegado federal de Programas Sociales.

Ante los ataques por parte de sus adversarios, dio paso a una investigación que abrió la Secretaría de la Función Pública (SFP) por presuntamente beneficiarse con la venta de medicamentos.

Lo anterior, no es para menos si el nuevo delegado federal en la entidad, Armando Zazueta Hernández, ha mostrado su ineficiencia en cuestión de semanas, pues no sólo tiene señalamientos por no asistir a su oficina ni atender a la población; sino que ya hay peticiones formales para que lo investiguen por persecución política y uso político electoral de los programas sociales.

Todo comenzó el pasado 13 de septiembre cuando la Presidencia de la República recibió la queja de cuatro subdelegados regionales de programas para el desarrollo en Jalisco, quienes dieron detalles de la actuación de Zazueta y pidieron que lo investigue el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el Instituto Nacional Electoral (INE), a cargo de Lorenzo Córdova, y la Fiscalía General de la República (FGR), de Alejandro Gertz Manero.

Leonel Olaf Guzmán, Luis Armando Vargas, Blanca Olivia Vargas y María de Jesús Padilla acusaron que desde la llegada de Zazueta Hernández al cargo, ha buscado posicionar a diversas personas en puntos estratégicos para obtener beneficios electorales.

Quienes no se alinean con él les impone a auxiliares.

Es decir, personas que realizarían funciones de subdelegados de manera informal.

Y vaya que la figura de auxiliares ha puesto en aprietos a un puñado de subdelegados federales, ya que estos últimos dejarían de hacer funciones que por ley les competen y con ello incurrir en faltas jurídico-administrativas.

Los cuatro funcionarios regionales expresaron además que se les ha obligado a firmar documentos que desconocen en el que se pide la renuncia de otros servidores públicos.

Así les sucedió con la carta para destituir a Venecia Castañeda, representante de la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez en la entidad.

Los hechos irregulares y de evidente presión política también han sido de conocimiento de los titulares de Bienestar, María Luisa Albores, y de Educación Pública, Esteban Moctezuma, así como de los contralores de ambas dependencias, lo que sin duda deberá llegar al escritorio de la titular de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval.

Ante esto, el nuevo superdelegado de Jalisco acumula acusaciones y para colmo, el funcionario no estuvo de acuerdo con hacer pública su declaración de conflicto de interés, mientras que en su declaración patrimonial asegura que sólo es dueño de un automóvil y dos cuentas bancarias.

Eso sí, el cargo lo asumió el 15 de septiembre con un sueldo neto de 85 mil 145 pesos.

POR ENGGE CHAVARRÍA

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@ENGGECHAVARRIA

abr

 

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