Ayotzinapa, a cinco años

El compromiso de AMLO para saber qué pasó, quiénes fueron los responsables y llevarlos ante la justicia se ve aún lejos

Alejandro_Cacho
Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México

En unos días se cumplirán cinco años de la desaparición de los 43 normalistas de la Normal Rural de Ayotzinapa. La noche del 26 al 27 de septiembre de 2014 se escribió una de las páginas más negras y vergonzosas de la historia de México en este naciente siglo XXI.

A un lustro de distancia, estamos como al principio. Prácticamente no sabemos nada. Sólo que 43 estudiantes normalistas desaparecieron en medio de una colusión entre narcotraficantes y autoridades.

No hay certeza de si están vivos, aunque la lógica indica que no; tampoco quién o quiénes los capturaron, ni por qué. Menos sabemos cuál fue su suerte.

Varias preguntas más pendientes de respuestas involucran a los propios normalistas. ¿Por qué decidieron ir a protestar a Iguala, justo donde se realizaba el informe de la expresidenta del DIF municipal? ¿Quién los envió? ¿Por qué mandaron a los estudiantes recién ingresados a la Normal? ¿Sabían que uno de los autobuses que secuestraron podría estar cargado con drogas? ¿Ignoraban la disputa entre distintos grupos del narco por el control de la zona?

Lo cierto es que el asunto ha sido tan manoseado que no sé si algún día tendremos certeza plena de qué fue lo que pasó realmente. La reciente liberación de 24 involucrados parece que abona a esa sensación, entre ellos Gildardo López Astudillo, alias El Gil, uno de los principales perpetradores. Están libres 77 de 142 detenidos.

Ahora, la mira de la nueva investigación apunta a los principales responsables de la indagatoria original y autores de la verdad histórica. Jesús Murillo Karam, entonces procurador General de la República, ha dicho que le busquen todo lo que quieran.

Tomás Zerón de Lucio, exdirector de la Agencia de Investigación Criminal, guarda silencio.

Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación y el encargado de esclarecer el caso, estalló contra el poder judicial y atribuye las liberaciones a una evidente intención política.

Pareciera que el asunto se está cayendo a pedazos. El compromiso del presidente Andrés Manuel López Obrador para saber qué pasó, quiénes fueron los responsables y llevarlos ante la justicia se ve aún lejos.

Hoy, el gobierno de la 4T tiene el voto de confianza de los padres de los normalistas, pero el paso del tiempo aumentará la presión para Encinas y López Obrador si las cosas no cambian.

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BON APPÉTIT: Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política en el Senado de la República y líder de la bancada de Morena en el Senado, reiteró que de ninguna manera México se convertirá en tercer país seguro frente a la crisis migratoria que enfrentamos. Monreal recibió la visita delpresidente electo de Guatemala, Alejandro Giammattei. Nunca pasará, dijo el senador Monreal. ¿Así o más claro?

POR ALEJANDRO CACHO
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@CACHOPERIODISTA


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