¡Ay, los niños!

Con esa brillante propuesta los abuelos se convertirían en empleados de los hijos

Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México

Ahora son los niños de las estancias infantiles de todo el país quienes ocupan la atención del gobierno de la 4T, que se resiste a seguir amamantando a esos establecimientos que fueron creados en la administración de Felipe Calderón y crecieron el sexenio pasado en desorden, sin infraestructura, supervisión ni control.

Tienen razón los funcionarios del nuevo gobierno en criticar y denunciar la forma en que operaban las cerca de diez mil estancias infantiles que existen en todo el país, a las cuales la Secretaría de Desarrollo Social les asignaba anualmente un presupuesto de 4 mil millones de pesos al año, lo que provocó que algunos vivales se dedicaran a este negocio, señalan aquéllos. Sin embargo, pretender resolver quién cuida a los chamacos mientras las madres se van a conseguir la papa, recortándole al programa la mitad del presupuesto y entregar los 2 mil millones de pesos directamente a los beneficiarios para que ellos decidan si contratan una niñera, cuidadora, o mandan a sus niños y niñas a donde mejor los atiendan, no parece ser la mejor solución.

El secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, tuvo la ocurrencia de sugerir algo así como un nuevo programa de empleo para las personas de la tercera edad. Que sea la abuela la que cuide a los niños y a las niñas, quizá mejor que las estancias infantiles, y que se le pague, dijo el abuelo Urzúa. Y todavía preguntó: ¿Me explico? Con esa brillante propuesta los abuelos se convertirían en empleados de los hijos y de los nietos, por un miserable sueldo de 800 pesos al mes por chamaco. Bueno, si cuida a cinco pues ya hicieron su ronchita, podría argumentar Urzúa. ¡De todos modos ya nos chingamos!, responden algunas abuelas mal habladas, consultadas después de que se enteraron de la estulta sugerencia de Urzúa. Aunque el secretario podría revirarles con lo siguiente: ¡Pues en muchos casos los abuelos cuidan a los nietos gratis, y lo único que reciben de su hijo/a es un gracias mamá, qué linda eres, mañana los traigo nuevamente, eh.

Bueno, si el objetivo es crear empleos para los abuelos, aunque mal pagados, habrá quienes tienen mucha necesidad y los 1,600 pesos que les darán al bimestre les caerán de perlas, porque será un ingreso extra a su pensión universal y a otros apoyos que reciban del gobierno de la 4T. Con esa lana podrán comprarse lo que quieran y hasta pagarse unas vacaciones por lo menos una vez al año, seguramente pensó el funcionario. ¡Pero no nos va a alcanzar para pagar al loquero! Responden algunas abuelas.

Quienes critican la estulticia del secretario de Hacienda, le sugieren que haga una prueba piloto, en donde él participe y cuide, entretenga y eduque y alimente todos los días – 12 horas durante un mes — uno, dos o tres chamacos, sin personal doméstico que le ayude, claro. ¡Verá que es más desgastante que meter la pata, perdón, resolver asuntos importantes en su dependencia! ¡Qué manera de acabar con los días gloriosos de las personas de la tercera edad, señor secretario Urzúa!

 

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