Raúl Bolaños Cacho Cué: Austeridad republicana

Pepe Mujica, quien pasó a la historia como portento moderno de austeridad, nos dijo hace no mucho que “los políticos deberían vivir como la mayoría del pueblo, no como la minoría privilegiada”

Raúl Bolaños Cacho Cué: Austeridad republicana

El mensaje del pueblo de México el primero de julio fue claro y contundente.

Más que por candidatos, partidos y una plataforma, 30 millones de electores votaron por el ideal de un México asequible; donde los excesos de la clase política no se contrasten más con la realidad de 54 millones de mexicanos que viven en algún grado de pobreza y en el que más de 9 millones preponderantemente jóvenes con licenciatura y maestría se despiertan en la misma circunstancia.

Pepe Mujica, quien pasó a la historia como portento moderno de austeridad, nos dijo hace no mucho que los políticos deberían vivir como la mayoría del pueblo, no como la minoría privilegiada.

Mi vocación personal y el pronunciamiento de mi grupo parlamentario en el Senado de la República es y será siempre en pro de la austeridad. Siendo yo originario de la tierra del más universal de los mexicanos no puede ser de otra forma. En nadie como en el presidente Juárez se materializa el ideal de la austeridad republicana. Él es su paladín.

Ricardo Flores Magón lo expuso hace más de un siglo: Sobre una tierra inmensamente rica vegeta un pueblo incomparablemente pobre. Su dicho cobraba vigencia en Oaxaca, más que en ninguna otra latitud de la patria.

Es por ello que en el Senado de la República, como cámara revisora, esperamos los resultados de la iniciativa de Ley de Austeridad Republicana presentada por nuestros compañeros legisladores del grupo parlamentario de Morena para discutirla y decidir en consecuencia.

Y es que, a todas luces, México necesita una ley que, sin rayar en el populismo ramplón y sin afectar, disminuir, ni restringir programas sociales, ni derechos tutelados por nuestra carta magna, institucionalice la austeridad como la expresión de un derecho de las y los mexicanos a un gobierno honrado y eficaz.

Que quede claro: la austeridad es un imperativo moral susceptible de cobrar vida en el derecho vigente, mas no una política pública que mágicamente rinda frutos impuesta por una ley o decreto.

Necesitamos sí, liberar recursos haciendo eficiente el gasto público, para destinarlo a financiar el desarrollo.

Que si para ello será necesario reducir el personal de confianza del gobierno federal y los salarios y prestaciones de los altos funcionarios de los poderes (muchos de ellos con delicadas responsabilidades propias de sus funciones técnicas o especializadas), órganos autónomos y sus entes públicos para que nadie gane más que el presidente, es algo que tendremos que discutir escuchando todas las voces para poder tomar una decisión responsable a favor de México.

En el PV somos una oposición responsable, no sistemática; proactiva, no reactiva. Buscamos el bien de México.

Creemos que ha llegado el momento de que los funcionarios públicos reciban atención médica en los sistemas públicos de seguridad social; cancelar las pensiones de retiro de los expresidentes; terminar con los onerosos contratos de seguros privados de gastos médicos, de vida o separación; prohibir los regímenes privilegiados de jubilación, pensión o haberes de retiro; frenar el crecimiento del aparato burocrático; restringir el uso de escoltas; limitar el uso de vehículos del Estado al cumplimiento de fines de utilidad pública y servicio directo a la población; y prohibir la adquisición de traslados en servicios de primera clase.

Reitero, la austeridad es, hoy en día, un imperativo moral que está llamada a ser un nuevo estilo de vida.

@RAULBCCUE

 

SENADOR DE LA REPÚBLICA POR EL ESTADO DE OAXACA Y COORDINADOR DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PVEM

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