¿Así nomás la regaron otra vez?

¿Qué hay detrás de los accidentes en que las pérdidas son difíciles de cuantificar?

Gabriel Baducco / Así de sencillo / Heraldo de México
Gabriel Baducco / Así de sencillo / Heraldo de México

Puedes preocuparte por el derrame de tres mil litros de ácido sulfúrico en el Mar de Cortés, no es cosa menor, cierto, pero ése es sólo uno de los asuntos por los que tiene que dar explicaciones Grupo México. ¿O es que ya todos se olvidaron de los cuarenta mil litros de solución de cobre acidulado en el río Sonora en 2015? Uno de los peores desastres ambientales de la industria minera de este país, dijo la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Eso le costó a la empresa una multa de 23 millones y medio de pesos. Suena a poco o nada, si uno tiene en cuenta que el fideicomiso para remendar el daño reunió 2 mil millones.

El punto es: ¿qué hay detrás de cada uno de estos accidentes en los que las pérdidas son tan difíciles de cuantificar? Detalles aparte, lo que está detrás, casi siempre, es mucho dinero en negociaciones y años, muchos años, de negligencia legislativa y gubernamental. Las leyes deberían ser infinitamente más estrictas, las penas más fuertes y las posibilidades zafarse, tantísimo más pequeñas. Ahí es donde debemos concentrarnos. La historia de lobbying es, en realidad, el verdadero relato político de nuestros tiempos, no sólo en México, sino en casi todas partes del mundo. Hay que entender que esas negociaciones van, casi siempre, en contra de los intereses y el beneficio de la parte mayoritaria de la sociedad.

Grupo México es identificado fundamentalmente con la minería y tiene actividades en seis países, aunque entre sus negocios importantes están también el transporte ferroviario. Una vez más, regaron sus contaminantes donde no debían.

La senadora Lilly Téllez, de Morena, primero en su carrera como periodista y ahora en su lugar de legisladora, hizo referencia muchas veces a esto: El problema ha sido que no se ha aplicado la ley como es. Ocupan recursos legaloides; se esconden o se arreglan y dan un dinero, como pasó en el caso del río Sonora, pero luego no sabemos dónde quedaron parte de esos recursos. Un trato preferencial a lo largo del tiempo, de eso habla. Un grupo de ciudadanos está convocando por medio de redes sociales a una manifestación en las puertas de las oficinas de Grupo México en Hermosillo, Sonora, mañana miércoles.

Las imágenes de las especies marinas afectadas en Guaymas han dado la vuelta al país, pero… ¿qué pasará después?

Mario Rivera Aguilar, Presidente de la Diputación Permanente de Sonora dijo que por más que argumenten que fue una cantidad (de ácido) que no afecta el ecosistema y que estaba todo en contingencia y bien controlado, sigue siendo un incidente recurrente que es lamentable; algo tenemos que hacer desde el Legislativo. Pero mientras unos se quejen y otros sigan cediendo al lobby, los ciudadanos, como los 22 mil ciudadanos de los pueblos afectados por el derrame en el río Sonora, seguirán desprotegidos. Así de triste, así de sencillo.

POR GABRIEL BAUDUCCO

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@GABRIELBAUDUCCO

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