Arturo Sánchez Gutiérrez: INE-Tribunal: ¿círculo virtuoso o perverso?

La buena relación entre estas instituciones ha resultado benéfica para el desarrollo de la democracia


El proceso electoral ha empezado y faltan 261 días para las elecciones. Los tiempos apremian y aún falta resolver varios litigios entre el INE y el Tribunal Electoral. La buena relación y diálogo constante entre estas instituciones ha resultado extremadamente benéfica para el desarrollo de la democracia.

Uno no se puede imaginar el avance de la fiscalización a los partidos sin las sentencias que en su momento, emitió la Sala Superior del TEPJF sobre los casos Pemexgate o Amigos de Fox; o el establecimiento (sin que estuviera en la ley) de los procedimientos especiales sancionadores para que el IFE de entonces dirimiera en tiempo las quejas entre partidos políticos.

El derecho, lo saben los abogados, es sujeto de interpretación de acuerdo con el tiempo, modo y lugar de los hechos, dirían los jurisconsultos. Recientemente, el TEPJF ha revocado acuerdos del INE que buscaban poner orden en un proceso electoral de suyo complejo y que se rige por reglas imperfectas. El Tribunal ha argumentado que el Consejo General se ha extralimitado en sus funciones.

Así ocurrió en el caso Piso parejo que buscaba garantizar equidad en la competencia por candidaturas; o la regulación de la propaganda gubernamental, que el INE aprobó para evitar prácticas que el Congreso de la Unión no ha regulado en el Artículo 134 Constitucional.

Si se trata de atribuciones, el Tribunal ha sentenciado en plena jurisdicción múltiples casos que justamente atendían al meollo del bien jurídico tutelado: la equidad en la contienda y la eficiencia en las tareas de fiscalización del INE. Ahora pareciera estar ocurriendo lo contrario.

Por ejemplo: desde la campaña de 2012, el reparto de tarjetas con beneficios a los electores generó polémica que en nada beneficiaron la equidad. Cuando el INE trató de evitar esas prácticas, el Tribunal revocó su acuerdo. Hoy no se percibe que la mancuerna Tribunal-INE trabaje para garantizar un buen proceso electoral.

El INE vota acuerdos que si se quiere merecen un análisis mayor, pero el Tribunal los anula. Eso sí, con base en la emergencia del sismo, el Tribunal extiende seis días el plazo para que aspirantes a una candidatura independiente se manifiesten ante el INE, sin importar los términos de organización.

Con todo, el Tribunal confirmó ayer el acuerdo del INE para homologar plazos de los procesos electorales, federal y locales. Organizar la elección concurrente de 3 mil 406 cargos requiere que las actividades del INE y OPLEs se realicen con la certeza de calendarios acordados.

Hacer de la relación INE-Tribunal un círculo virtuoso para la democracia es factible con diálogo más intenso. De otra manera, se generaría un círculo perverso que complicaría las cosas. Ayer los magistrados vieron la importancia de la colaboración. Enhorabuena.

* DECANO DEL TEC DE MONTERREY, EX CONSEJERO ELECTORAL

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