Aplausos de pie

Así es como quiero arrancar esta columna: completamente erguida para congratular a la Mujer Maravilla, un acierto del universo DC


Desde El Caballero de la Noche Asciende, no había visto una película con esa magnitud. Pero ¿será que un filme como éste tenía que ser dirigido por una mujer para lograr un equilibrio?
Esta es la primera vez que la historia de la princesa de las amazonas llega a la pantalla grande y es dirigida por la cineasta Patty Jenkins, cuya ópera prima es Monster, filme que le dio el Oscar a Charlize Theron en 2004. En su curriculum, Jenkins ha dirigido episodios de series como Betrayal, Entourage, The Killing y sólo el largometraje antes mencionado.
Wonder Woman tiene todo lo necesario para que una película de superhéroes funcione, logrando un equilibrio correcto entre la acción, aventura, romance y el drama que existe alrededor de un personaje como éste, combinado con sus toques de humor que ya son básicos en las películas del género, mas no de DC cómics.
Y sí, de pronto pareciera que se les pasaron un poquito las cucharadas de female power, pero de eso se trataba, ¿qué no?, de mostrar a una mujer verdaderamente maravillosa que se diferenciara de otras heroínas modernas como Rey del Episodio VII o Jyn Erso de Rogue One. La fuerza de esta Mujer Maravilla no está en sus super poderes, ni en el físico, sino en su discurso. Es una historia con sustancia que nos cuenta el origen de Diana Prince, con la dosis justa de esos mensajes que claramente buscan que el personaje se convierta en un ícono femenino (muy a pesar de que la ONU le quitó el título como Embajadora Honoraria por el empoderamiento de las mujeres y niñas).
En palabras de Patty Jenkins, No necesariamente las mujeres tienen que dirigir películas de mujeres y los hombres cintas de hombres sin embargo, la admiración que Jenkins siempre sintió hacia la Mujer Maravilla, fue lo que motivó a esta cineasta a dirigir el filme. Y aquí es en donde sacaré a la Lupita D’Alessio que llevo dentro, pues creo firmemente que el ser mujer provee una perspectiva única y una representación más auténtica de lo que siente, piensa, vive y sufre el género, por ello era de vital importancia que una figura femenina dirigiera a Gal Gadot para darle esa sensibilidad justa al personaje, sin la necesidad de sobre sexualizarlo. Y esto aplica en otros rubros. Yo no imagino que hubiera sido de Moonlight de no haber sido dirigida por un cineasta afroamericano.
Bien lo dijo la actriz Jessica Chastain en Cannes, si hubiera más directoras y guionistas mujeres, también habría personajes femeninos más auténticos. Hoy estamos presenciando un momento histórico en el que una mujer logra infiltrarse como caballo de Troya en un mundo muy masculino, abriendo las puertas a todas aquellas amazonas del cine ambrientas de contar historias en el cine de blockbusters.

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