Animación embotellada

¡Las películas animadas están saliendo de las fábricas cinematográficas cual refrescos de cola de la embotelladora!


En la era de la franquicitis y de la falta de creatividad en cuanto a historias, el mundo animado cinematográfico no se ha escapado de caer en dicha tendencia tan jugosa monetariamente hablando, pero que a mi parecer le resta oportunidad de salir a la luz a otras grandes historias. Este es un tema del que ya he hablado antes y el que seguro volveré a tocar en otras charlas, pues hacer segundas, terceras y hasta octavas partes de películas se ha convertido en una especie de influenza cinematográfica que va contagiando hasta a un género que yo consideraba de los mas auténtico: el animado. Y ¿por qué no habría de esparcirse este virus tan mortal a esa zona si pareciera que los pequeños (y no tan pequeños) son un público más fácil de convencer con nuevas historias de sus personajes favoritos? Pero yo creo que tendemos a subestimar a esas inocentes almas que todo analizan minuciosamente y terminan por hartarse de un producto, hasta desecharlo por completo, en lugar de atesorarlo porque fue único. Historias como esas cada vez hay menos: UP, Wall-E, Intensa-mente, El Libro de la Vida, Kubo, El Origen de los Guardianes, Chico y Rita, La Tortuga Roja o todo el cine del japonés de Hayao Miyazaki. 

Hace tan solo unos días, el señor Pixar como lo llamo yo, es decir, John Lasseter, anunció que su decisión de retirarse de la dirección de Toy Story 4 se debió a que es tanto su amor por el proyecto que lideró en 1995 con la primera cinta de los juguetes, que no le estaba dedicando el tiempo necesario a esta cuarta entrega por estar concentrado en los 3 estudios que tiene a su cargo, así como los 24 filmes que está produciendo. Cuando escuché esas cantidades me hizo todo el sentido la masificación de las producciones.

Lasseter es uno de esos personajes que al platicar con el tan sólo 5 minutos puedes notar la pasión con la que se mueve en la vida. Todo el tiempo creando y pensando en sus siguientes proyectos. Por ello es que imagino el difícil momento por el que debió haber pasado al dejar la dirección de esta nueva aventura de Toy Story que sin duda marcó un antes y un después en su vida, pero sobre todo en la historia de la cinematografía animada. Vamos de toda esta franquicitis, Toy Story es una de las pocas sagas que ha conseguido tener resultados positivos tanto a nivel narrativo, monetario y bien reconocida por la crítica pues las 3 cintas obtuvieron nominaciones al Oscar y la tercera entrega consiguió la estatuilla como la mejor película de animación en 2011. Pero no se asunten, que aún tendremos Lasseter para rato y hoy aplaudo que así como lo hizo Rayo McQueen en Cars 3, este creativo deje las pistas de carreras cinematográficas para las nuevas generaciones que seguro nos darán más de esas maravillosas ideas originales.

 

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