¿Ángeles caídos?

Pese a su mítico desfile anual, de un tiempo a la fecha, Victoria's Secret ha perdido fuerza por falta de identificación y conexión con el público

Brenda Jaet / Caprichos millonarios / El Heraldo de México
Brenda Jaet / Caprichos millonarios / El Heraldo de México

Esta semana, la directora general de Victoria’s Secret, Jan Singer, renunció a su puesto como directora general luego de las controversiales declaraciones hechas por Ed Razek, director de marketing, a la revista Vogue, en donde afirmó que su marca vende fantasía, por lo que no utiliza modelos transexuales o de talla grande en sus pasarelas. Un punto de vista limitado en cuanto al tema de diversidad, inclusión y tolerancia en un momento en donde la conversación en la industria de la moda cada vez se dirige más hacia allá.

Cada año se lleva a cabo el desfile de modas de la marca de lencería de Victoria’s Secret, en donde el line up de las modelos se considera como la lista de la crema y nata más VIP.

Estas modelos se convierten en angelitas, como por ejemplo Adriana Lima, Heidi Klum, las hermanas Hadid, Kendall Jenner, por nombrar solo algunas. Desde 1995, ser una angelita de es uno de los éxitos más grandes que puede alcanzar una modelo. En el evento también se incluyen importantes artistas musicales y el escenario se diseña con diferentes temas.

La locación del desfile va desde Shanghái, Milán, Miami, Londres, Los Angeles, París y Nueva York. Este año, se realizó el 8 de noviembre, en Pier 94 en Nueva York, y se transmitirá por televisión el 2 de diciembre.

De un tiempo a la fecha, la marca ha perdido fuerza por falta de identificación y conexión con el público, ya que los cuerpos esbeltos, que resultaban aspiracionales, son inalcanzables. Los seguidores, al no sentirse identificados y tomados en cuenta, se sienten atraídos por otras líneas de lencería, como la de Rihanna: Savage X Fenty, las cuales han resaltado el empoderamiento femenino y la diversidad.

La atracción e identificación con una marca, mi querido lector, se traduce en decisión de compra y el consumidor ha preferido optar por donde se siente tomado en cuenta, cómodo y empoderado.

Este año comenzó con movimientos muy fuertes como el #MeToo, los cuales avanzan en materia de equidad, tolerancia e inclusión. Aquellas marcas, personajes, celebridades, negocios y personas que no se sumen, se quedarán fuera de la jugada, sin importar que tan bien posicionados estén. Ya ningún reinado dura para siempre.

Singer viene de la compañía SPANX dedicada a hacer fajas modernas, llevaba dos años al frente de Victoria’s Secret, que no quiso abrirse a un mercado más inclusivo, lo que le trajo grandes pérdidas, como una baja de ocho por ciento en ventas en 2017 y cinco por ciento en lo que va del año.

La industria de la lencería ha cambiado, hoy se busca más la comodidad que la sensualidad. Lo aspiracional pero alcanzable, pero, sobre todo, que las marcas los vean y tomen en cuenta.

Hoy la diversidad, o la ausencia de ella, es la narrativa principal en la industria de la moda.

La sensibilidad cultural es prioritaria para tener éxito en los negocios.

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