Andrés Manuel, cristiano militante

Una historia que puso a López Obrador al borde de la muerte lo convenció de que tiene una misión que cumplir

Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México
Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

Ayer que Andrés Manuel López Obrador contó en la mañanera que era seguidor de Jesús Cristo porque defendía a los pobres y estaba en contra de los oprimidos y que en esa religión tenemos prohibido permitir la corrupción y le prohíben los lujos y la fantochería, recordé una anécdota que me contó Carlos Navarrete.

La historia del guanajuatense refiere que en 1994 lo enviaron del PRD a Tabasco a apoyar a Andrés Manuel en su segunda campaña por la gubernatura del estado. Iba con otros compañeros del partido y fueron directo a la casa del de Macuspana.

Era cerca de la una de la tarde. Rocío Beltrán, esposa de AMLO entonces, los recibió y les pidió esperar en una salita porque su marido andaba de gira.

Pasó el tiempo, más de una hora y Navarrete, inquieto, comenzó a moverse. Vio un cuarto abierto y pasó a curiosear. Estantes de libros cubrían los muros. En una mesita vio una biblia cristiana y a un lado, la partitura del himno cristiano que él mismo, en su adolescencia había cantado.

Ahí supo que López Obrador era cristiano militante.

En otro de esos días de campaña por tierras tabasqueñas —según refiere el perredista—, Andrés Manuel les contó un suceso que aconteció años atrás:

Sucedió un día en que AMLO tomó un descanso de sus intensas jornadas de trabajo y un amigo suyo que le acompañaba de arriba a abajo, le dijo que aprovecharía entonces para hacer un picnic con su esposa al lado del río y que lo invitaba.

López Obrador aceptó. Ya ahí, se lanzaron a nadar. Al venir de regreso de cruzar el río, Andrés Manuel sintió que una fosa lo jalaba hacia abajo. Tomo impulso —como otras veces— y salió a flote. Pero de nueva cuenta lo volvió a jalar…, se impulsó otra vez hacia arriba. Y de vuelta una tercera vez lo jala hacia el fondo.

Entonces le pidió a dios lo salvara si tenía alguna misión para él. Andrés Manuel se impulsó de nuevo y logró salir.

Ya no se quedó a comer. Fue directo a su casa y le contó a su mamá lo ocurrido. Doña Manuela lo llevó al templo y le pidió nunca olvidar ese momento y que tenía una misión que cumplir.

(Esta historia nos la contó también un amigo cercano de López Obrador, sólo que en su versión, esto habría sucedido cuando el tabasqueño era un chiquillo. Pero en esencia es lo mismo).

De ahí, en opinión de Carlos Navarrete, que el hoy Presidente de la República esté convencido de haber sido llamado por dios, que tiene una misión que cumplir y, por tanto, sólo a él puede rendir cuentas

Ayer, en su conferencia de prensa, Andrés Manuel se reconoció como seguidor de Cristo, y alguien respetuoso de todas las religiones, de todas.

GEMAS: Obsequio de López Obrador: Admiro la vida y la obra de Jesús porque se definió a favor de los pobres… Dio su vida por los desposeídos. Es bellísima esa forma de vida, esa filosofía, esa doctrina. Entonces, si me dicen de qué religión (soy), pues de ésa….

 

POR MARTHA ANAYA

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@MARTHAANAYA

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