Anaya, fuera máscaras

Anaya avanza como aplanadora, llevándose a quien se le atraviese

Anaya, fuera máscaras

El viernes por la noche Ricardo Anaya comenzó a quitarse la careta. Ayer terminó de hacerlo. Hasta antes del pasado fin de semana, ni siquiera reconocía lo obvio: que quiere ser presidente de México.

 

Anaya avanza como aplanadora, llevándose a quien se le atraviese. Lo hizo así antes, no importando que se tratara de quien lo impulsó e hizo legislador y presidente del PAN, Gustavo Madero, o quien aparecía puntera en las encuestas entre panistas -y a quien no permitió ser diputada en 2015-, Margarita Zavala, a pesar de la fractura que dejó su salida. Si ganar le cuesta, él paga el costo. Es pragmático y ambicioso.

 

En el caso del Frente no tenía por qué jugar distinto. Utilizó el membrete de su partido, la desesperación del PRD y el apetito de Movimiento Ciudadano, para construir su aspiración, teniendo en claro siempre que él sería el candidato o, de otra manera, no habría Frente. Ningún método, actor político o fecha que no conviniera a sus intereses, avanzaría. Y así fue.

 

AnayaAlejandra Barrales y Dante Delgado rebautizaron el Cuarto Polo que construía desde hace años Miguel Mancera con Delgado, y le llamaron Frente Ciudadano, como si agregar ciudadano hiciera olvidar que se trataba solo de un conglomerado de partidos. Pero como ni el método de selección del candidato, ni quien emane del mismo serán ciudadanos, en tanto el lugar ya estaba reservado para el panista, lo volvieron a rebautizar el viernes ante el INE. De Frente ciudadano a Por México al Frente. Mero trámite.

 

Nadie puede regatearle habilidad política a Anaya, mucho menos la sangre fría que tiene para operar y alcanzar objetivos. Con 38 años y solo habiendo ganado una elección popular, la de diputado local en Querétaro, está en la antesala de la boleta electoral presidencial. Los demás cargos que ha tenido, diputado federal, presidente de la Mesa directiva en San Lázaro y líder del PAN, se los debe a un acuerdo cupular, que después rompió.

 

Dirá, quizás, que el fin justifica los medios. Se mantuvo en la dirigencia del PAN hasta que selló la alianza con PRD y MC, y de inmediato dio el salto. La doble cachucha le funcionó y está en ruta a 2018.

 

Hasta ahora, se ha salido con la suya. Será candidato con todo y Frente que lo arrope. Y, calculador como es, no será rival cómodo para José Antonio Meade y AMLO. Nunca ha sido cómodo, ni para sus aliados.

 

-Off the récord

 

El viernes, al salir del INE, Ricardo Anaya y Miguel Mancera volvieron a hablar. Lo hicieron por teléfono. Héctor Serrano los comunicó… A pesar de que ayer estuvo en el destape de Anaya en el WTC, y hasta le aplaudió, el gobernador de Querétaro Francisco Domínguez cuenta a quien quiera escucharlo que encabeza a 7 gobernadores del PAN que no solo no lo apoyarán, sino que van con el candidato del PRI, José Antonio Meade. Los anayistas dicen que está dobleteando… del ausente el viernes ante el INE y ayer en el WTC, Rafael Moreno Valle, habrá un posicionamiento en horas… Otro que brilló por su ausencia fue Graco Ramírez, que se vendía como impulsor del Frente PAN-PRD-MC. No mereció ni media palabra en el discurso de Ricardo Anaya.

 

Columna anterior: El respirador artificial del Frente 

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