Ana Lilia Herrera: Derecho a la ciudad, tarea de todos

Se trata de planear el desarrollo de nuestros asentamientos humanos con visión de largo plazo


Una y otra ventanillas, múltiples regulaciones ante diferentes instancias, intermediarios e intereses de unos cuantos por encima del interés general, entre otras barreras, han hecho de nuestras ciudades lugares inseguros, inhóspitos, donde la lucha cotidiana es por el espacio público, en medio de un crecimiento urbano desordenado, que se expande todos los días mediante sistemas y reglas informales, ilegales para decirlo con todas sus letras.

Un tema de la mayor trascendencia pues impacta a millones de personas en el tiempo de traslado, en la calidad del aire que respiramos y que es, en alguna medida, responsable de la pérdida de la tranquilidad con la que antaño solíamos caminar o jugar en las calles.

El Poder Legislativo no ha sido ajeno. México ha tenido decididos y conocedores activistas en la materia, como Ernesto Gil Elorduy, Alejandro Nieto u Óscar López Velarde, quienes desde el Legislativo o fuera de él, continúan siendo férreos defensores y constructores del tema. Por supuesto mi compañero senador Alejandro Encinas, cuyo esfuerzo por construir la primera Ley General de Asentamientos Humanos.

En épocas más recientes, diversas Legislaturas se plantearon la necesidad de actualizar la regulación del uso del suelo, por ejemplo. Una aspiración que se concretó en diferentes iniciativas, que incluso abordaron problemáticas como la de las zonas metropolitanas.

Por supuesto que las victorias siempre son producto del trabajo en equipo y este caso no fue la excepción. Además de las aportaciones de anteriores legislaturas y de especialistas en innumerables foros, contamos con el apoyo y la visión externa de nuestra máxima casa de estudios, la UNAM, y vale decir que de mucho sirvió coincidir con el impulso que el Ejecutivo Federal dio en esta administración a la creación de la SEDATU como cabeza de sector para la planeación y la efectiva coordinación entre los tres órdenes de gobierno.

Con la riqueza de ideas y experiencias plurales, logramos dotar a esa dependencia de un marco normativo general. Se trata de planear el desarrollo de los asentamientos humanos con visión de largo plazo, privilegiando el interés común y el cuidado del medio ambiente.

Requerimos que, en el ámbito de su competencia, las instituciones sean un vigilante eficaz del cumplimiento de la ley y de la aplicación de la misma; generadoras de políticas públicas eficientes, que son eje primordial para el desarrollo social y económico de nuestro país.

Hoy el reto es que en las entidades federativas hagan lo propio para armonizar sus legislaciones y que concretemos el espíritu de una reforma tan relevante a nivel de presupuestos, políticas públicas y en especial de la tramitología que siendo excesiva, no logra frenar la corrupción, la ignorancia o las ocurrencias.

El derecho a la ciudad que tenemos todos, debe ser parte de la justicia cotidiana. Enhorabuena a mi compañera Itzel Ríos, que encabeza en esta nueva etapa el Grupo Mexicano de Parlamentarios para el Hábitat. Seguiré sumada a esta causa de recuperar la tranquilidad.

 

*Senadora PRI

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