Ana Gabriela, la vergüenza

En ocho meses al frente de la Conade, lo único que ha hecho es desacreditar a nuestros deportistas de alto rendimiento

Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México
Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México

Hace 20 años, Ana Gabriela Guevara estaba en boca de todos los mexicanos, orgullosos por sus históricos logros deportivos. Hoy, Ana Gabriela Guevara está nuevamente en boca de todos los mexicanos, avergonzados por su abyección, escasa memoria y desvergüenza.

Aún nadie logra entender cómo, cuándo o por qué ocurrió la transformación de aquella deportista que, orgullosa, exigía más apoyos al gobierno para los deportistas mexicanos. Se convertía en la primera voz que se alzaba respaldada con la fuerza de sus medallas y la empatía de los mexicanos.

Aquella Ana Gabriela emocionaba los corazones y lloraba, subida en el podio, con sus medallas al cuello, mientras saludaba a la bandera y escuchaba nuestro Himno Nacional.

La de hoy está irreconocible.

En los ocho meses que lleva al frente de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, lo único que ha hecho es desacreditar a nuestros deportistas de alto rendimiento, cuestionar sus resultados y pelearse con todo el que ha podido. Lejos quedaron para ella aquellos tiempos cuando no alcanzaba para los uniformes, los tenis y los boletos de avión para acudir a las competencias. Tan lejos, que parece que los olvidó.

Consideró que hicieron su berrinche aquellos deportistas que se quejaron públicamente por la reducción de sus becas y redujo el asunto a un tema mediático. Su torpeza política y mediática -más el menosprecio al esfuerzo de los deportistas- ha sido evidente.

El tuit (3 de junio de 2019) del judoka Nabor Castillo Pérez, medalla de plata panamericana, fue demoledor. Cito textual:

Gracias Conade por bajarme la beca si de por si 5 mil era poco 2 mil con este apoyo y motivación que nos dan a todos los atletas ya clasificados a los juegos panamericanos vamos México Recibo menos que los ninis.

Si para Ana Gabriela Guevara antes Conade era una agencia de viajes donde había corrupción. Ella misma ha declarado que no se solapará la corrupción, pero no hay una sola denuncia ante el Ministerio Público. Alguien debería advertirle que no denunciar las irregularidades la convierte en cómplice.

Tal ha sido el desprecio de Guevara a los deportistas que, antes de viajar a los Panamericanos de Lima, pronosticó que la delegación mexicana conseguiría apenas 19 medallas de oro. Al final de los Juegos, los atletas le taparon la boca con 37, el doble.

Pero no solamente eso, la delegación mexicana consiguió una actuación histórica con 136 medallas en total, la mejor actuación en unos panamericanos en más de medio siglo.

Veloz, se adjudicó el mérito y se llevó entre las patas al presidente López Obrador. Tuvo la desvergüenza de afirmar fue una labor titánica en estos ocho meses, mover al elefante reumático.

Minimizó las críticas y acusaciones de corrupción y entregó una medalla simbólica al Presidente, quien la recibió sonriente y sin rubor.

POR ALEJANDRO CACHO

[email protected] 

@CACHOPERIODISTA

edp

¿Te gustó este contenido?