AMLO y las compras en lo oscurito

Lo que más llama la atención es la opacidad y el conflicto de interés en el gobierno morenista

Mariana Gómez del Campo / Secretaria de Asuntos Internacionales del PAN /   Columna Invitada
Mariana Gómez del Campo / Secretaria de Asuntos Internacionales del PAN / Columna Invitada

Quedó demostrado que en la guerra contra el huachicoleo, el gobierno federal no tenía claridad de la dimensión del problema, mucho menos en la estrategia para combatirlo, es por ello que la pésima decisión de cerrar ductos que suministran gasolina provocó un desabasto nunca antes visto, particularmente en estados gobernados por la oposición.

La pasividad de López Obrador y su discurso populista no le han permitido actuar como un jefe de Estado, sino que sus decisiones están más motivadas a hacer campaña y es claro que su objetivo son las elecciones intermedias de 2021, donde se renovará la Cámara de Diputados; en ese sentido, la omisión de decisión y de acción de su gobierno para detener el robo de combustible en Tlahuelilpan, Hidalgo, derivó en una explosión que ya cobró 117 vidas. Si López Obrador hubiera dejado de lado la campaña electoral en la que ha convertido su Presidencia, hoy no seguiríamos contando a las víctimas de esa tragedia.

Tras el inevitable accidente, el gobierno una vez más demostró que no tiene claridad en la toma de decisiones, pues designó a los titulares de las Secretarías de Economía, Función Pública, Relaciones Exteriores y a la Oficial Mayor de Hacienda, nombrándolos comisión intersecretarial para viajar a EU y hacer una compra sin previa licitación de 671 pipas para transportar la gasolina por tierra, con un monto total de 92 millones de dólares. Transportar el combustible de esta manera, representa un costo 14 veces superior del uso de los ductos.

Lo que más llama la atención es la opacidad y el conflicto de interés en el gobierno morenista, pues una vez más demostraron que leen los artículos constitucionales a medias, pues el proceso de adjudicación competitiva no viene señalado en el artículo 134 de nuestra Carta Magna, que establece que, entre otras cosas, las adquisiciones, arrendamientos y enajenaciones de todo tipo de bienes, prestación de servicios de cualquier naturaleza y la contratación de obra se adjudicarán o llevarán a cabo a través de licitaciones públicas mediante convocatoria pública. ¿Qué no lo criticó durante su campaña? Cuando se le preguntó al Presidente la razón de la falta de una licitación para la millonaria adquisición, afirmó nosotros no tenemos problemas de consciencia.

Aunque lo que sí tiene el Presidente es la mala costumbre de adjudicar contratos millonarios a cercanos.

Recordemos que, según documentos oficiales del Gobierno capitalino, el Grupo Riobóo, que pertenece a José María Riobóo, quien convenció a López Obrador de cancelar el Aeropuerto de Texcoco, recibió cuatro adjudicaciones directas por un monto de 171 millones de pesos para la construcción del Segundo Piso del Periférico, entre 2002 y 2005. ¿Qué no hubiera sido mejor planear y pensar en los pasos a seguir en contra del huachicoleo, pensar en energías renovables e invertir esos 92 millones de dólares en tecnología?

 

COLABORADORA

@MARIANAGC

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