AMLO y la conciencia de los empresarios

Durante años, las empresas aludidas han montado aparatos enteros de Responsabilidad Social Corporativa

Carlos_Mota
Carlos Mota / Un montón de plata / Heraldo de México

Los juicios flamígeros del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a las empresas que detuvieron la construcción de ductos de gas para la Comisión Federal de Electricidad (CFE) son cada vez más fuertes.

Las firmas Carso Energy y IEnova respondieron desde el lunes. Pero ayer AMLO llevó la discusión al terreno de la moral y la ética empresarial:

Que entiendan que es injusto, aunque sea legal, que el gobierno les esté pagando sin que estén ofreciendo el servicio. Ironizó sobre lo que estas firmas deben estar experimentando por esta circunstancia: incluso la misma empresa… darlo a conocer; es decir, ‘estoy cobrando y me siento mal, ya no puedo ir a los templos, no puedo ir a la iglesia, tengo problemas de conciencia, quiero estar bien conmigo mismo, quiero estar bien con mi conciencia, quiero estar bien con el prójimo’….

Durante años, las empresas aludidas han montado aparatos enteros de Responsabilidad Social Corporativa (RSC). En el caso de Grupo Carso, la Fundación Carlos Slim dice que tiene alto sentido de responsabilidad social y eficiencia y que su enfoque está en solucionar rezagos sociales.

A su vez, IEnova tiene un estricto Código de Ética; dispone de una línea telefónica de ética y cumplimiento, las 24 horas: 01-800-062-2107, y de una Fundación que gestiona recursos económicos y humanos que destinamos a cumplir con nuestro compromiso social. A su vez, TransCanada apunta que parte de su compromiso consiste en escuchar a aquellos afectados por nuestros negocios.

Al parecer ninguno de estos esfuerzos sirvió. El Presidente ha señalado que estos empresarios deben tener problemas de conciencia y no pueden ir a la iglesia. Son señalamientos muy fuertes y podrían implicar el fracaso de los programas de RSC que se han impulsado por años. ¿De qué sirvió ese dinero si no convencieron al Presidente?

Empresas de todo tipo y sector cuentan con programas de RSC. Firmas como Cinépolis, Grupo Alfa, Cemex, Bimbo, y cientos más, dedican millones de pesos a fundaciones y programas. Muchas obtienen el distintivo Empresa Socialmente Responsable del Centro Mexicano para la Filantropía.

Entonces, ¿ante qué estamos? Ante un nuevo conjunto de normas por las que una empresa puede ser juzgada.

El Presidente ha cambiado los reactivos para calificar como bueno.

Ahora se trata de cumplir con el gobierno, con sus prioridades y sus principios. Urge una cumbre de RSC que auxilie a las empresas a reorientar estos esfuerzos. Si no, correrán el riesgo de ser mencionados en la conferencia matutina por ser moralmente descarriados.

GRUPO KUO

La empresa de Fernando Senderos reportó ayer ventas por 42 mil 500 millones, un crecimiento de 8.4 por ciento. Está vendiendo cada vez más empaques, lubricantes y químicos. También su guacamole de MegaMex y sus productos de carne de cerdo se venden como la espuma.

[email protected]

@soycarlosmota

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
Opinión¿Se va o se queda?

¿Se va o se queda?