AMLO y Amlito

Alejandro Moreno va en caballo de hacienda a la presidencia del Partido Revolucionario Institucional

Jesús Martín Mendoza / Ojos que sí ven / Heraldo de México
Jesús Martín Mendoza / Ojos que sí ven / Heraldo de México

Alejandro Moreno, gobernador con licencia de Campeche, es el personaje político del momento.

Con una carrera política incipiente donde sólo cuenta con dos incursiones legislativas y sin pasar por alguna alcaldía campechana, se convirtió en uno de los priistas más poderosos por su cercanía y compadrazgo con Manuel Velasco Coello, ex gobernador de Chiapas y ahora por una increíble y poderosa cercanía con Andrés Manuel López Obrador.

Todavía el año pasado, durante la intensa campaña electoral, Alito, como lo conocen con cariño a Alejandro Moreno Cárdenas en Campeche, era calificado de corrupto por parte del candidato morenista, hoy Presidente de la República, y en respuesta, Moreno advirtió que cuando AMLO pisara Campeche lo iba a educar.

Enrique Peña vio en Alejandro Moreno al elemento idóneo para mantener su control dentro del PRI, a través del joven priista quien fue señalado como el delfín de Peña para hacerse de la dirigencia nacional del PRI. Una vez que López Obrador ganó la Presidencia y prometió el perdón a sus adversarios, cuando reconoció que recibía un estado en orden y en paz por parte de Peña Nieto, la beligerancia de Alito desapareció.

Moreno, un gobernador proclive al lujo y a la comodidad de las aeronaves privadas y los traslados por tierra en imponentes vehículos, llegó al primer encuentro de la Conago con el presidente electo López Obrador en vuelo comercial, y se trasladó en un sencillo taxi. En un video muy comentado en redes sociales, Moreno se mostró muy solícito y hasta cariñoso con el ganador de la elección y a partir de ahí lo que fue odio, se convirtió en puro amor.

Recordemos que Moreno fue el primer gobernador defendido por López Obrador en su primera visita a Campeche, ante las rechiflas de los morenistas aleccionados para ese fin. Desde entonces, la cercanía y la consideración de Andrés Manuel López Obrador está con Alito. Por toda esta operación a Alejandro Moreno le dicen dentro del PRI, Amlito.

Con la designación de Peña, la bendición de AMLO, el beneplácito de los Salinas, la renuncia de José Narro a competir por la dirigencia y las acusaciones de Yvonne Ortega, Moreno va en caballo de hacienda para ser elegido líder nacional del PRI.

Que el padrón está abultado, que se trata de una simulación, nada de eso importa: operó la maquinaria para la supervivencia del partido y logró del Presidente el perdón por los casos de corrupción en los que incurrieron, o al menos que se haga de la vista gorda.

Habrá que ver si Andrés Manuel López Obrador no cambia de parecer.

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Corazón que sí siente: Un sacerdote que con sus manos consagra el pan y el vino, y que ofició la misa de cuerpo presente del seminarista asesinado, ¿pudo con sus manos estrangular al joven hasta matarlo? De todo hay en la viña del Señor.

Por JESÚS MARTÍN MENDOZA

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