AMLO se pertrecha y designa a sus generales

La casa de transición hizo ayer las veces de cuartel general. AMLO se prepara para la siguiente batalla aeroportuaria

Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México
Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

La mañana fue intensa en la casa de transición. Apenas salió Julio Scherer, con quien el Presidente electo revisó las cuestiones legales, ingresaron dos importantes constructores:

Alberto Pérez Jácome, director general del grupo Hermes Infraestructura, a cuyo cargo ¿estaba? la edificación de una pista y parte de la terminal del aeropuerto en Texcoco; y Guadalupe Phillips, directora general de ICA.

-¿Se van tranquilos?- preguntaron los reporteros.

-Estamos hablando apenas de la terminación de Texcoco y eso es lo que estamos confiados que se va a dar. Vamos a tener una convocatoria más extensa, grupos de trabajo, para empezar a actuar conforme a la decisión que tomó el Presidente electo.

-¿No hay incertidumbre?

-Nos vamos tranquilos y confiados en que se va a actuar conforme al derecho-, apuntaría Pérez Jácome.

Su mensaje sería de apoyo al próximo gobierno.

El investigador John Ackerman rondaba por ahí. Se toparía con el doctor Carlos Urzúa que llegaba apurado, poniéndose el saco, al llamado de López Obrador.

Rogelio Jiménez Pons, futuro director de Fonatur, y a cuyo cargo –e invención- está el Tren Maya, ya estaba próximo salir. Se cruzaría en la puerta con Gerardo Esquivel.

A las 12, el próximo secretario de Hacienda y su subsecretario de Egresos, ingresarían a la oficina de Andrés Manuel. Largo rato permanecerían los tres encerrados. Más de una hora, al grado de que en el balcón que hace las veces de antesala, se fueron sumando otros personajes: el inefable José María Riobóo y uno de sus ayudantes cargando un enorme plano del carril confinado que uniría la base militar de Santa Lucía con el viejo aeropuerto Benito Juárez, y Sergio Rubén Samaniego, su coautor del libro –y ahora proyecto presto a convertirse en realidad- Sistema Aeroportuario del Valle de México, coeditado por la UAM en marzo de 2017. Al poco rato se agregarían Javier Jiménez Espriú y su gran amigo desde la universidad Gerardo Ferrando Bravo. Finalmente, Alfonso Romo, jefe del gabinete y enlace con los empresarios. Pasadas las 13:30 horas, Esquivel saldría. Su expresión no sería nada grata. Corrió cuando los reporteros quisieron entrevistarlo. Una hora después, saldría Urzúa (cada vez más pálido, sin duda). Finalmente, otra hora más adelante, llegaría el momento de dar la noticia públicamente: Sergio Samaniego es desde ahora el encargado del proyecto del nuevo aeropuerto de Santa Lucía y Gerardo Ferrando será el próximo director del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México. Y mientras esto se anunciaba, el abogado Bernardo Bátiz, cuya aspiración es convertirse en el primer fiscal general, era recibido por López Obrador. Así se alistaba ayer el Presidente electo para la siguiente etapa de la batalla aeroportuaria.

GEMAS: La Cámara de Diputados reprobó la Cuenta Pública del gobierno de Enrique Peña Nieto en el ejercicio fiscal de 2016.

 

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@MARTHAANAYA

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