AMLO desconcierta a embajadores extranjeros

La situación se agrava con las declaraciones radicales e ideologizadas de algunos legisladores de Morena

Carlos Mota / Un montón de plata / Heraldo de México
Carlos Mota / Un montón de plata / Heraldo de México

Hace pocos días asistí a la fiesta de despedida del Embajador del Reino Unido en México Duncan Taylor. Duncan convocó a cientos de personas, entre ellos muchos embajadores acreditados en nuestro país.

En la fiesta se escuchó música británica, aunque también llegó un mariachi. Hubo quesadillas y fish & chips. En un punto culminante Duncan interrumpió la fiesta para alertarnos que un personaje británico había arribado: la gran Diana Kennedy, famosa preservadora internacional de la comida mexicana.

Pero hubo un gran elefante en la fiesta de despedida del Embajador —un tema ‘gordo’ que todo mundo quería abordar—. ¿Cuál era? El cariz que va tomando lo que será el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

De manera informal, prácticamente en cada conversación, muchísimas personas referían el viraje constante en declaraciones, posicionamientos y políticas públicas anunciadas por el presidente, y luego desmentidas por alguien de su equipo o por él mismo (y viceversa).

Es tan constante el viraje de declaraciones y anuncios de Andrés Manuel y su equipo, que un embajador no se resistió y confesó que ha dejado de enviar alertas informativas a su país de lo que ocurre en México, porque, como es su deber, lo empezó a hacer desde el 1 de julio, pero esto dejó de tener sentido lógico cuando por la tarde se anunciaba una cosa y a la mañana siguiente la versión ya era otra.

De tal suerte y, so pena de perder credibilidad en sus propios ministerios, las misiones diplomáticas acreditadas en México están desconcertadas tratando de administrar los reportes que envían a sus países, porque el denominador común, la inconsistencia, les desconcierta demasiado.

¿Se hará o no el nuevo aeropuerto?; ¿se construirá o no la refinería, y con qué presupuesto?; ¿habrá o no más ejército en la calle para garantizar la seguridad?; ¿hasta dónde llegarán los programas sociales y el presupuesto asignado a ellos?; ¿qué tanto se integrará México a bloques como el CPTPP, la Alianza del Pacífico, el USMC y el TLCUEM?; ¿se usarán las mismas premisas de integración con las que se venían trabajando en el gobierno saliente?; ¿qué posturas se tomarán ahora en México frente a temas controversiales como la situación de Venezuela?

Estas interrogantes están incrementando la desconfianza de los embajadores y de las misiones diplomáticas hacia el nuevo gobierno. A los extranjeros no les agrada recibir versiones contradictorias entre lo que AMLO y su equipo declaran un día y la versión distinta con la que se encuentran después. La situación se agrava con las declaraciones radicales e ideologizadas de algunos legisladores de Morena.

Quizá este es un buen momento para que el próximo canciller Marcelo Ebrard se siente con su jefe a hablar de consistencia. Porque en el mundo… eso sí que importa.

 

[email protected]

@SOYCARLOSMOTA

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónTal cual

Tal cual