AMLO decepcionado

Conociéndolo, no creemos que Andrés Manuel haya autorizado a Delfina a “acercarse” a la profesora Gordillo, dicen sus confidentes

Dicen quienes conocen a Andrés Manuel López Obrador, que éste se encuentra muyyy decepcionado por el rendimiento político de la maestra Delfina Gómez, a quien no sólo impuso como candidata al gobierno del Estado de México, sino que la promueve, la presume, le hace campaña, la defiende… y todo para que le salga con su domingo siete.

Está desencantado, agregan, no sólo por el asunto de los descuentitos en la nómina de los maestros y su relación con Higinio Martínez, sino por la ocurrencia de aliarse con los empleados de la ex maestra de la maldad, la perversidad y la falsedad, Elba Esther Gordillo, para tratar de meterle un susto a sus contrincantes.

Conociéndolo, no creemos que Andrés Manuel haya autorizado a Delfina a acercarse a la profesora Gordillo, dicen sus confidentes. ¿Con qué fin? Se preguntan ellos mismos. Si en la elección presidencial del 2006 no le hizo caso a Elbita cuando le coqueteó y le ofreció algunos votos del magisterio para que ganara, a cambio de favorcitos políticos, no vemos por qué ahora la necesite, explican aquéllos.

Delfina se acercó con Gordillo a través del profesor Rafael Ochoa, quien durante muchos años fue empleado de Elbita con el título de secretario general del SNTE. Pero nunca le pidió permiso al tabasqueño, bueno, ni siquiera se lo informó, se fue por la libre, y cuando Andrés se enteró por los periódicos de esos acercamientos, tuvo que salir a decir cualquier babosada, como esa de que si Elba Esther aclaraba por qué se alió con Felipe Calderón para evitar que López llegara a la Presidencia de la República, acepta cualquier alianza con la señito Gordillo.

Otro de los sentimientos de Andrés Manuel, según quienes lo conocen, es que gracias a su intensa actividad política ha llevado a Delfina a donde por ella misma nunca hubiera llegado, y ésta, en un ataque de inteligencia quiso demostrarle a su guía espiritual que le intelige a la política, y lo único que provoca es decepción, frustración y molestia.

Andrés Manuel está arriesgando demasiado su capital político por la maestrita, lo que no le conviene, dicen los mismos allegados.

Agenda previa

Feliz de contento se puso el secretario Luis Videgaray cuando le dijeron que Donald Trump había notificado oficialmente al Congreso su intención de modernizar el TLC, lo que significa que las rondas de negociaciones podrían iniciar a mediados de agosto. ¿Y por qué la felicidad? Preguntan los analistas bisoños. Pues porque ingenuamente Luisito cree que si logra un acuerdo fast track más o menos favorable para México, podría ganarse la candidatura a la Presidencia de la República. ¡Pero si ya declaró que no quería! Exclaman los perplejos. Pues eso dijo, pero desde que llegó al gabinete, bueno, desde antes, ha sido su ilusión, que ya se convirtió en obsesión.

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