AMLO a medios: no los necesito

El dirigente de la CIRT exigió al Presidente la eliminación de los tiempos oficiales

Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México

En octubre de 2002, BernardoGómez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión, y vicepresidente de Televisa, negoció con Martha Sahagún, a cambio de algunos favorcitos –quería ser candidata presidencial en 2006—, la cancelación del impuesto fiscal de 12.5 por ciento que el gobierno cobraba a las televisoras y radiodifusoras por 1.25 por ciento de tiempos oficiales en horarios Triple A. Todos agradecieron el gesto y festejaron la concertacesión.

En aquel entonces, los dueños argumentaban que el susodicho impuesto servía para tener amordazados a los medios electrónicos, lo cual era medio falso porque los medios siempre hicieron lo que quisieron con los tiempos oficiales y ninguno de los gobiernos priistas se atrevió a enfrentárseles. Decían que con el acuerdo de cambiar el 12.5 por ciento por el 1.25 por ciento en horario Triple A se garantizaba la libertad de expresión, lo que también era medio falso porque la libertad siempre la habían tenido. Se quejaban de que año con año, tenían que negociar con los políticos la situación de los medios, lo que era completamente falso porque los empresarios de la radio y la televisión, con sus excepciones, fueron felices en su relación con los gobiernos priistas.

La alianza del gobierno, con los medios de comunicación, no le dio a la señora los resultados que esperaba, pues en 2004, Alfonso Durazo —entonces secretario particular del presidente Vicente Fox— la tumbó del caballo cuando publicó las negras intenciones de aquélla de lanzarse como candidata presidencial. Pero los dueños de los medios vivieron desde aquel día en los cuernos de la luna y con decenas de miles de millones de pesos en los bolsillos, producto de la publicidad y propaganda oficial.

Hoy, a 17 años de distancia, el presidente de la CIRT, José Luis Rodríguez, exigió al primer mandatario la eliminación de los tiempos oficiales, los cuales, dijo, nacieron de un autoritarismo del Estado, derivado de la cobertura que dieron la radio y la televisión a los lamentables y trágicos sucesos de 1968… .¿O sea que esos medios siguen pagando el crimen de sus padres y abuelos de haber dado voz e imagen a los opositores del gobierno en aquel entonces? Preguntan los perplejos. La realidad es que pocos, muy pocos fueron los que dieron voz e imagen a los susodichos; la mayoría prácticamente ignoró los acontecimientos del 68, responden los observadores políticos.

A pesar de ello, el presidente Andrés Manuel López Obrador se comprometió a analizar la propuesta de reducir el impuesto, los llamados tiempos oficiales y darles muy pronto una respuesta sobre tan delicado asunto, no sin antes decirles, recordarles, insistirles que NO necesita a la radio ni a la televisión. Yo tengo manera de comunicarme con los ciudadanos. Lo hago todos los días, casi dos horas, en las mañaneras. No hace falta que haya demasiado tiempo oficial, ahí tengo oportunidad de estarme comunicando con los ciudadanos, expuso. O sea.

POR LUIS SOTO

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@LUISSOTOAGENDA

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