Amainar los laudos, lo que une a los distintos en Edomex

Morena plantea la creaciónde un fondo emergente para apoyar en este año a los ayuntamientos

Hugo Corzo / Cruz y grama / Heraldo de México
Hugo Corzo / Cruz y grama / Heraldo de México

No ha sido una propuesta política ni la voluntad de unirse en torno al ataque de alguien lo que ha unido a los distintos partidos en el Edomex. Pero de que hay un tema que los convoca a todos, por un interés –o mejor dicho–, una afectación común, lo hay.

En esta entidad, los ayuntamientos que tienen laudos suman, en conjunto, un pasivo de 7 mil millones de pesos que se acumularon por los juicios laborales ignorados o perdidos, en todos los casos, por administraciones municipales anteriores.

Sin embargo, por como está construida la ley, los actuales alcaldes son los responsables de pagar este pasivo. De atender lo que les mandata la ley, las alcaldías, de entrada, no alcanzarían a pagar todo lo que deben; y dos, harían un boquete a sus presupuestos que no les permitiría seguir funcionando.

Además, no sólo cumplirían a medias con los juicios laborales perdidos por sus antecesores y se quedarían sin dinero para seguir funcionando: de todas formas, tendrían que pagar con la destitución de su cargo y, en algunos casos, incluso con ir a prisión, como ocurrió con todo el Cabildo de Coacalco.

Un botón de muestra. En Cuautitlán Izcalli, desde las pasadas administraciones se removió indebidamente de su cargo a una enfermera. Con los salarios caídos que ha acumulado la ex trabajadora, ahora el municipio le debe ¡90 millones de pesos! No se trata de soslayar la importancia de hacer justicia laboral, sino de señalar la insensibilidad que ha existido de parte de las actuales autoridades municipales para enfrentar un problema que no es suyo, y que los va a meter en más aprietos.

El alcalde de Izcalli, Víctor Estrada –no priista, sino ciudadano, pero con un equipo de tricolores acompañándolo en la encomienda– me lo contó hace poco: es impagable la deuda y nos deja encuerados, dijo.

El presidente municipal de Huixquilucan, y líder de alcaldes panistas a nivel nacional, Enrique Vagas Del Villar, me lo contó también por separado: habremos de buscar mecanismos para enfrentar esta obligación –acuñada por otros– de manera responsable con el presente financiero.

Y varios ediles electos de Morena, que inician en enero, me lo reiteran: no podemos hacer frente a esa cantidad, sin terminar en la cárcel.

En el Congreso, hay dos iniciativas para resolver el asunto; una presentada por el partido que es mayoría, Morena, y otra del Partido del Trabajo. Ambas tienen el espíritu de desactivar la reforma antecedente, que les obliga a pagar a toda costa los adeudos.

En el caso de Morena, se plantea la creación de un fondo emergente, dentro del Presupuesto 2019, para apoyar en este año a los ayuntamientos que deben pagar los laudos de sus antecesores.

La propuesta, como pocas hasta ahora, no tiene tintes partidistas, pues prácticamente hay grandes deudores de todos los partidos; y dos, investiría de sensibilidad al gobernador Alfredo Del Mazo, quien estaría atendiendo una petición de los ediles, quienes, como dice el dicho: Deben, no niegan… pagan, no tienen. Se verá en los siguientes días.

 

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@hugo_corzo

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