Amaga Trump con invadir a México

EU tiene una larga lista de intervenciones en Latinoamérica

Gerardo Fernández Noroña / El Heraldo de México

Nadie acusará a Mario Vargas Llosa de procomunista, sería un despropósito esa aseveración. No sólo por ello, sino porque es un extraordinario escritor, recomiendo la lectura de su último trabajo: Tiempos recios. En el cual narra el golpe de Estado contra Jacob Arbenz en 1954, en Guatemala.

Arbenz era el presidente legítimamente electo por su pueblo y fue acusado por Estados Unidos de comunista. ¿Qué hizo para recibir ese señalamiento? Hacer que la United Fruit, monopolio de la producción y exportación de plátano y diversas frutas de Centroamérica a EU, pagara impuestos.

Esas dos medidas fueron suficientes para que Arbenz fuera depuesto mediante un golpe de Estado financiado y promovido por EU y apoyado por las dictaduras de países vecinos.

En la actualidad, Afganistán lleva más de 10 años invadido, ya ni recuerdo el pretexto. En Irak, están en una condición similar. El gobierno fue acusado de uso de armas químicas, que nunca aparecieron. Mientras, su petróleo es saqueado. En Honduras, Manuel Zelaya fue depuesto en 2009 por un golpe militar apoyado por EU; y actualmente se mantiene un gobierno que impuso la reelección, violando la Constitución hondureña y, haciendo fraude electoral, siempre con apoyo de EU.

El vecino del norte tiene una larga lista de intervenciones y golpes de Estado en contra de gobiernos legítimos en América Latina y en el mundo —por cierto—, siempre con la complacencia de Europa. En pleno siglo XXI, Donald Trump reivindicó el golpe de Estado que derrocó al gobierno legítimo de Evo Morales en Bolivia.

Ahora, amenaza a México con intervenir militarmente. El pretexto: que los narcotraficantes mexicanos son grupos terroristas.

EU es el principal consumidor de drogas del mundo. No son los cárteles mexicanos los que la distribuyen en territorio estadounidense, son los propios grupos delictivos de ese país. El vecino país no mueve un dedo para desarticular a los grupos mafiosos que distribuyen la droga en su territorio. Pero aún más, sostengo que el dinero, producto de la venta de droga, es parte del ciclo de reproducción del capital en EU y el mundo, ya es parte consustancial del sistema capitalista.

Tampoco ha determinado como problema de salud pública el consumo de drogas de su población. Ni ha movido un dedo para dejar de exportar ilegalmente armas a nuestro territorio, a tal grado, que los narcos utilizan armamento exclusivo del ejército, vendido por ellos al propio narco mexicano. La determinación de definir como terroristas a los narcos mexicanos, es una patraña para justificar una intervención. Pretenden limpiar nuestra patria y no son capaces de poner orden en la suya. Al igual que en los ejemplos de los países mencionados, sólo buscan pretextos para derrocar gobiernos legítimamente electos.

Trump ha manifestado que López Obrador es un tipo estupendo y que le cae muy bien, pero que le ha ofrecido intervenir militarmente en México para limpiar todo y no ha obtenido respuesta.

Hoy hay mexicanos que aplauden esta posible intervención. Ignorantes de nuestra historia, no saben el dolor, la muerte, que las intervenciones militares estadounidenses han generado. Su rabia infinita en contra de nuestro gobierno los lleva a aplaudir futuras masacres de las que ellos mismos pueden ser víctimas. Baste añadir a esta reflexión que no toleraremos ninguna invasión militar estadounidense, de esas ayudas no queremos. Esa ayuda nos costó 60% del territorio en 1848.

Trump está cercado y desesperado frente a las dificultades que tiene para lograr la reelección como presidente de EU. Esta vez, no será nuestro gobierno el tonto útil —como lo fue en la elección de su primer periodo—, para que logre sus objetivos electorales.

POR GERARDO FERNÁNDEZ NOROÑA

DIPUTADO FEDERAL PT

@FERNANDEZNORONA

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