Amado Ríos Valdez: El Tren Maya, sólo una idea

Al no haber un proyecto ejecutivo, pueden preverse impactos ambientales sobre los ecosistemas de una región que alberga 70% de la biodiversidad de todo el país

Amado Ríos Valdez: El Tren Maya, sólo una idea

El Tren Maya es hasta ahora sólo una idea, pues no existe un proyecto a detalle, un proyecto ejecutivo.

Hasta ahora sólo se conoce que la idea del Tren Maya tendría dos rutas: una llamada Tramo Golfo, que recorrería Cancún, Chichén Itzá, Izamal, Mérida, Mexcanú, Campeche, Escárcega, Tenosique y Palenque.

El segundo trayecto llamado Tramo Selva recorrerá: Cancún, Puerto Morelos, Playa del Carmen, Tulum, Felipe Carrillo Puerto, Bacalar, Xpujil, Calakmul, Escárcega, Tenosique y Palenque.

Los dos tramos tienen una longitudc total de mil 525 kilómetros, de los cuales se consideran ya construidos o con los derechos de vía liberados 514 kilómetros y por construir o por abrir derechos de vía (y con ello eliminar sectores de vegetación de bosques y selvas) mil 11 kilómetros.

Si se considerara un derecho de vía total de 30 metros, el derecho de vía para los tramos nuevos del Tren Maya requerirán deforestar tres mil 33 hectáreas, y esas hectáreas serían específicamente afectando directamente las áreas naturales protegidas más importantes de la región como la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an y el Area de Protección de Flora y Fauna Uaymil en Quintana Roo, así como la Reserva de la Biosfera Calakmul, Campeche, que además tiene la categoría de Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad, reconocido así por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés).

En los tramos ya construidos, la afectación directa o indirecta (hay que esperar el proyecto ejecutivo) sería al Área de Protección de Flora y Fauna Cañón del Usumacinta y la Reserva de la Biósfera Pantanos de Centla en Tabasco y el Parque Nacional Palenque en Chiapas.

Al no haber un proyecto ejecutivo pueden preverse impactos ambientales negativos sobre los ecosistemas de una región que alberga 70 por ciento de la biodiversidad de todo el país y se desconoce la afectación, que podría ser irreversible, sobre ecosistemas protegidos como la Reserva de la Biosfera Calakmul en Campeche y la Reserva de la Biósfera Siaan Ka’an en Quintana Roo.

Se desconoce el efecto de aislamiento de poblaciones de fauna hoy en peligro de extinción como jaguares, ocelotes, tapires, monos aulladores, monos arañas, cocodrilos, manatíes, guacamayas rojas y muchas especies de psitácidos (loros y guacamayos), otros cientos de especies de hábitos terrestres que necesitan de grandes territorios para desplazarse, alimentarse y reproducirse.

La consulta a los pueblos indígenas es otro tema pues es obligatoria para dar cumplimiento a los artículos 1 y 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los numerales 1 y 2 de la Convención Americana de los Derechos Humanos y los numerales 6, 7, 15 y 17 del Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales de Países Independientes les de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

AMADO RÍOS VALDEZ

ESPECIALISTA EN TEMAS AMBIENTALES

@AMADORIOSV

 

 

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