Alegres y motivados, regresan los capitales

El Programa de Repatriación de Capitales 2017 ha superado por mucho a 2016; en un solo día ingresaron 10 mil millones de pesos.


México recibió en un solo día 10 mil millones de pesos provenientes de la repatriación de capitales y ese día fue el 5 de junio, 24 horas después de la jornada electoral en el Estado de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz.

Se trata de un hecho insólito. En primer lugar, porque nunca, en un solo día, se había recibido tal cantidad de dinero desde que se anunció en enero la puesta en marcha del Programa de Repatriación de Capitales.

En segundo lugar, porque quienes querían acogerse a ese estímulo se esperaron a conocer el desenlace de los comicios del 4 de junio para hacer sus transacciones. No lo hicieron antes, necesitaban certidumbre.

Fue el 17 de enero pasado cuando el presidente Enrique Peña firmó los decretos para facilitar el retorno de capitales y para deducir de inmediato la inversión en activos fijos.

En aquel momento se informó que esta nueva disposición tendría una vigencia temporal de seis meses, es decir, hasta el 17 de julio.

Durante esa primera fase lograron captar recursos por 76 mil millones de pesos (incluidos los 10 mil millones del 5 de junio) pero la cifra se quedó corta.

Por esa razón, el gobierno y los agentes económicos involucrados decidieron darle una segunda oportunidad al programa y lo extendieron hasta el próximo mes de octubre.
Lo hicieron para evitar repetir el fracaso de 2016 cuando no lograron llegar a la meta porque hubo factores que no generaron confianza, como la falta de secrecía para los contribuyentes y la ausencia de estímulos fiscales.

Esta vez, con todo y que las condiciones han sido distintas, de enero a junio hubo mucha mesura, pero después de las elecciones y la prórroga que se decretó el 15 de julio, la cosa cambió.

Con base en información proporcionada por el SAT, al corte del 27 de agosto, el monto total de la inversión que ha retornado al país asciende a 222 mil millones de pesos, unas cinco veces más a lo recibido en todo 2016.

Hasta ahora, lo que se puede concluir de este programa es que, en la parte fiscal, las reglas claras y los estímulos atractivos generan confianza entre los contribuyentes. Por el lado político, se confirma una verdad de Perogrullo: las elecciones en nuestro país son un factor de riesgo para la economía. La falta de certidumbre y los pleitos partidistas merman la confianza entre los hombres del dinero.

Y, por lo que hemos visto en los últimos días –declaraciones de guerra y acusaciones de niño llorón, entre Ricardo Anaya y Enrique Ochoa- es algo que les vale una pura y dos con sal a los políticos.

El pleito de arrabal, los gritos y sombrerazos, son de las principales características de los partidos antes, durante y después de una campaña. Y eso sí puede pegar al bolsillo de los mexicanos.

Por si fuera poco, en los próximos días se prevé que en el Senado de la República y en la Cámara de Diputados se desate una guerra campal por el Paquete Económico porque ahí, dicen los que saben, empieza la verdadera disputa por el 2018.

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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: Si el dinero no te da la felicidad, devuélvelo.

Columna anterior: ¿Qué pasa en el cuarto de junto?

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