Alerta: seguirán matando periodistas

El crimen pega por la importancia que Javier representaba para los reporteros de Sinaloa y el referente que logró ser a nivel nacional y mundial

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Una fibra muy sensible volvió a tocarse con el cobarde asesinato de Javier Valdez al mediodía del lunes en Culiacán. El nuevo golpe a la libertad de expresión ha despertado otra vez la conciencia entre los periodistas, que una vez más protestamos exigiendo a las autoridades garantías para poder seguir ejerciendo el oficio.

El crimen pega por la importancia que Javier representaba para los reporteros de Sinaloa y el referente que logró ser a nivel nacional y mundial. Siempre dispuesto a atender y guiar a cualquier colega que le solicitara apoyo, se ganó el respeto y cariño de muchos.

Su pérdida duele aun más porque ocurre en medio de una ola que no ha tenido ningún tipo de variación a pesar de los 39 periodistas asesinados en lo que va del sexenio peñista, regados todos en estados muy conflictivos.

El panorama no mejora si tomamos en cuenta 4 factores que inciden y ahondan la crisis:

*Impunidad en anteriores crímenes
*Fiscalía y mecanismos de protección disminuidos
*Medios poco preocupados y preparados
*Desunión del gremio

Ricardo Sánchez, apenas designado la semana pasada fiscal especial para la atención de delitos cometidos en contra de la libertad de expresión, reconoce el rezago presente en los expedientes de los casos de asesinatos. El de Javier Valdez lo ha tomado prácticamente con los dedos en la puerta y se ha convertido en su temprana prueba de fuego.

Dice que su principal reto es abatir la impunidad porque mientras exista, no puede haber una prevención efectiva del delito. Menudo desafío cuando más del 90 por ciento de los casos de periodistas abatidos no han llegado a una sentencia.

Los periodistas, directivos y dueños de medios debemos insistir en el reclamo a las autoridades. Deben ser garantes de que la información fluya sin que los encargados de conseguirla vivan con el miedo a ser ejecutados. Deben ser eficaces en encontrar y castigar a los autores intelectuales y materiales, sean del crimen organizado o de cualquier ente de gobierno.

De este lado también hay trabajo pendiente. Se deben preparar y compartir protocolos de seguridad. No hay que abandonar a los editores y reporteros en aquellos lugares donde informar la realidad significa arriesgarlo todo. Basta ya de tanta división. Debemos apelar a la solidaridad y no dejarlos solos en la esquina donde los van a matar, como bien lo señala el escritor Héctor de Mauleón.

Urge avanzar en todos los pendientes mencionados. De verdad apremia. Antes que sigan matando a más Javier Valdez. Antes que sigan matando medios. Antes que maten para siempre al periodismo.

Contraseña: La campaña de Josefina Vázquez Mota está desfondada. No sólo en el posicionamiento electoral: se quedó sin dinero. Nadie quiere dar apoyo económico a un equipo que no ven triunfador. Ya comenzaron los despidos.

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