“¿Anaya quería guerra, no?”

La confrontación le da nuevas posibilidades a Margarita Zavala para incentivar su candidatura presidencial


El PRI es el ganón de la guerrita interna que se suscitó en el PAN. ¿Anaya quería su guerra, no? Pues allí la tiene, me dijo un senador del tricolor.

Con la jugada del calderonismo apoyado por el PRI al asumir el control del Senado nace un contrapeso que el joven Ricardo Anaya no tenía en el partido y se abre el primer capítulo de una batalla que seguro no va a parar de aquí al 2018.

Es cierto que de los cinco legisladores que votaron a favor de la nueva presidencia de la mesa directiva de la Cámara Alta, sólo Jorge Luis Lavalle y Javier Lozano llegaron por elección popular. Ernesto Cordero, Roberto Gil, Jorge Luis Lavalle y Salvador Vega son plurinominales y no tienen bases en el partido, pero tienen el respaldo de Los Pinos.

En el PAN, en tanto, esa confrontación le da nuevas posibilidades a Margarita Zavala para incentivar su candidatura. En los recorridos que Zavala ha hecho por el país, panistas le han confiado que la prefieren a ella, pero la expresión abierta no la hacen pública porque ponen en riesgo sus aspiraciones de ser candidatos a algún puesto de elección popular.

En Los Pinos también prefieren a Zavala como candidata del PAN. Los acuerdos en la transición de gobierno entre el calderonismo y el peñanietismo se cumplieron. No hubo traiciones.

Al desconocer la propuesta de Anaya para que Adriana Dávila y Lorena Rojas ocuparan la presidencia y vicepresidencia del Senado, el PRI, sin mencionar una palabra, respondió con otro misil a la declaración de guerra del presidente del PAN.

El joven Anaya pretendía todavía ayer desactivar a la oposición interna expulsando a los cinco senadores que votaron por la nueva presidencia que encabeza el propio Ernesto Cordero.

Los argumentos para echarlos sostenían en una supuesta insurrección al ir en contra de los lineamientos políticos, pero los cinco senadores se le adelantaron al jefe nacional al anunciar que no votarán a favor de la designación del procurador Raúl Cervantes como Fiscal General de la República.

Anaya tendrá que pensar en algo nuevo porque como ya anunciaron Cordero y compañía que irán a los tribunales en caso de que se consume su expulsión del partido, pues los magistrados no encontrarán razones para fallar a favor de Anaya.

Lo que sucedió en la sesión de instalación es el reflejo crudo de la división que vive Acción Nacional. El problema central de nuestra convivencia es la dualidad, dirigente y candidato de Ricardo Anaya, dice parte del comunicado de los cinco. Y no sólo eso sin tocar el nombre de Andrés Manuel López Obrador, el bloque opositor, que espera se vayan sumando nuevos liderazgos panistas, lo compara con el aspirante presidencial de Morena de mandar al diablo a las instituciones.

Margarita Zavala es la más beneficiada si logra posicionarse la narrativa sobre la peor crisis y división que sufre el PAN, pero mientras no haya definiciones claras por parte de la dirigencia de Anaya la verdad es que el candidato sea cual sea no va a llegar muy lejos en el proceso electoral del 2018.

 

Columna anterior: No eres tú, es el 2018

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