Alejandra Martínez: EU, a tapar el pozo

Este mes dos niños guatemaltecos han muerto en centros de detención para migrantes en la frontera

Alejandra Martínez / Coeditora Orbe
Alejandra Martínez / Coeditora Orbe / EL HERALDO DE MÉXICO

La muerte de dos niños guatemaltecos bajo custodia de las autoridades migratorias de Estados Unidos ha destapado la negligencia y violaciones a los derechos humanos de cientos de menores en los centros de detención.

Tras los decesos, ahora sí, las autoridades migratorias comenzarán a hacer exámenes médicos exhaustivos a los niños detenidos por cruzar la frontera de forma irregular.

El 8 de diciembre, la guatemalteca Jakelin Caal Maquín, de 7 años, falleció en el hospital infantil de El Paso. Presentó fiebre, vómitos y convulsiones. Según The Washington Post, que citó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la niña habría muerto por deshidratación y shock, pero aún no hay un resultado final de la autopsia.

En plena Nochebuena, Felipe Gómez Alonzo, de 8 años originario de Guatemala, murió en un hospital de Nuevo México, tras estar una semana bajo custodia de la Policía Fronteriza.

Felipe y su papá fueron detenidos el 18 de diciembre, pasaron dos días en un centro de la CBP, luego los canalizaron a otras instalaciones en El Paso, que estaban saturadas, y finalmente fueron enviados a otras instalaciones en Alamogordo, Nuevo México.

Entonces comenzó una cadena de negligencias y omisiones.

El 24 de diciembre Felipe tenía tos, fue ingresado al hospital Gerald Champion Regional en Alamogordo, el diagnóstico fue un resfriado común, pero los síntomas se intensificaron, comenzó a tener fiebre, pero sólo lo dejaron 90 minutos más en observación y fue enviado de regreso al centro.

A Felipe lo dieron de alta con ibuprofeno y amoxicilina. Horas después tenía náuseas y vómitos; volvió al hospital donde murió minutos antes de Navidad.

Los decesos de estos niños que con sus padres huían de la marginación en Guatemala (59% de la población vive en pobreza) han encendido el debate migratorio, activistas piden que se reconozca la crisis humanitaria que se vive en la frontera, a raíz de la política de Tolerancia Cero de Donald Trump, que tiene a cientos de familias detenidas.

Incluso, el comisionado del servicio de vigilancia de fronteras de EU, Kevin K. McAleenan ha reconocido que no estaban preparados, ni tienen la capacidad para albergar familias con niños. Necesitamos un presupuesto para cuidados médicos y mentales para los niños que están en nuestras instalaciones, dijo.

Y es que, según el funcionario, se espera que para este fin de año haya 25 mil niños migrantes detenidos en instalaciones de EU, un nivel nunca antes visto.

Según el departamento de Seguridad Interior (DHS), 60% de quienes cruzan la frontera son menores o familias, un cambio para el que las instalaciones no están preparadas.

En los últimos dos meses agentes han detenido a 140 mil personas en la frontera, quienes son rehenes de la retórica antiinmigrante de Trump, misma que lo ha llevado a insistir en un costoso muro, al que no se le ve beneficio y que tiene a la administración sumida en una parálisis.

Por ALEJANDRA MARTÍNEZ

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