Al juicio contra Trump le falta mucho

Hoy, aún no ha habido una investigación pública en la que se cuenten cosas increíbles sobre el presidente, ni grabaciones de audio que rompan en pedazos una figura presidencial

Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

La gente me pregunta, con expresión de incredulidad, si lo de enjuiciar a Trump es en serio. Tienen razón en dudar porque lo que estamos viviendo es distinto al Watergate. 

Hoy, aún no ha habido una investigación pública en la que se cuenten cosas increíbles sobre el presidente, ni grabaciones de audio que rompan en pedazos a una figura presidencial idealizada. Con Trump no hay decepción pública, lo que Nixon hizo en privado, Trump lo hace a diario delante de todos… Y hasta se jacta de hacerlo. 

La Constitución de EU dejó en términos muy vagos lo que constituyen High crimes and Misdemeanors (Crímenes graves y delitos). La interpretación generalizada en el final del año 1776, cuando esa constitución se redactó es que esos crímenes incluían traición al nuevo país y la corrupción de un gobernante recibiendo sobornos.

De la evidencia acumulada hasta hoy es indisputable que Trump abusó de sus poderes chantajeando a Ucrania. Pero en realidad, ¿a alguien le importa? Para que los demócratas tengan éxito, tendrán que redefinir los (High Crimes and Misdemeanors). Por eso qué tal incluir en el juicio actos de traición abierta y descarada como entregarle a Putin, con quien Trump parece estar endeudado, el total dominio sobre Siria, como si ese país en Medio Oriente hubiese sido un condominio en venta. 

Qué tal incluir en el juicio también:

 – Permitir que los rusos interfieran libremente otra vez en la elección del 2020, como lo hicieron en el 2016.  

– Examinar cómo Trump y sus negocios son sujeto de investigaciones federales y estatales por todo tipo de corrupción.

– Qué tal investigar a fondo los préstamos generosos de Rusia a las empresas de Trump a través de bancos alemanes.

– E investigar las donaciones de hampones del Medio Oriente para su comité de toma de posesión en enero del 2017.

– Qué tal incluir, cómo Trump y sus allegados bloquean e intimidan testigos.

– Qué tal regresar al reporte del fiscal Mueller donde se encuentran unas 10 posibles instancias de obstrucción a la justicia. 

– Qué tal incluir también los intentos diarios de este presidente de canalizar dinero federal a sus hoteles y propiedades. 

– Qué tal incluir su retórica divisoria sobre raza, religión y desprecio a las mujeres.  

– Y sus campos de encierro para migrantes de México y de Centroamérica.

– Qué tal su incumplimiento de juramento presidencial de proteger al país y su gente, al tratar con total indiferencia los incendios destruyendo a California?

Conclusión: El reto de los demócratas en el Comité Jurídico de la Cámara de Representantes, será pegarle duro a Trump redefiniendo los High Crimes and Misdemeanors e incluyendo todo lo anterior.  Si, se quedan cortos tratando que el país se indigne contra algo que nadie entiende y que, supuestamente ocurrió en Ucrania, Trump no sólo se salvará sino que será reelegido dentro de 12 meses.

POR ARMANDO GUZMÁN

*PERIODISTA

ARMANDONEWSMAN@AOL.COM

@ARMANDOREPORTA

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