¡Tengan su amnistía fiscal!

Sería interesante que el SAT diera a conocer la lista de los contribuyentes con grandes adeudos fiscales

Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México
Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México

A pesar de que Andrés Manuel López Obrador ya anunció que no habrá la tradicional amnistía fiscal para los contribuyentes de todos los tamaños que tienen deudas con el SAT, o están en juicio – que se otorga cada arranque de sexenio-, empresarios de diversas ramas que traen algún pendientito o están en juicio, le están rezando a todos los santos para que el tabasqueño reconsidere su decisión.

Cada seis años, desde 2001, ha ocurrido en México el llamado milagro fiscal, que consiste en que la Secretaría de Hacienda condona a los contribuyentes -que, por algún motivo, causa o triquiñuela omitieron el pago de impuestos-, una buena parte de sus adeudos.

Tradicionalmente, la condonación de créditos fiscales, con sus respetivas multas, recargos, actualizaciones y accesorios, ha sido de 80 por ciento, lo que ha constituido un regalotote para los incumplidos. A quienes religiosamente pagan cada mes sus contribuciones el SAT les regala un cuernote; peor aún, nada más anda viendo cómo se los friega.

Con las amnistías fiscales los más beneficiados no han sido, como piensan los analistas bisoños, los contribuyentes comunes y corrientes, sino aquellos que le deben al Fisco importantes cantidades. De ahí que cuando Hacienda y el SAT decretan un borrón y cuenta nueva o ponte al corriente, son los primeros que se apuntan para ahorrarse una buena lana: ¡Millones, decenas, miles de millones de pesos, papá!

Como ocurre cada fin de sexenio y principio del otro, actualmente hay una amplia lista de empresarios que enfrentan juicios con el SAT.

Varios de ellos están a punto de perderlos, por lo que con más ansias que nunca esperan que AMLO se arrepienta y les diga: Bueno, siempre sí les voy a dar la amnistía fiscal, pero si me prometan que se van a portar bien y que no van a cometer más abusos con el pueblo, además de aceptar sin chistar el programa de aprendices.

El problema para el Presidente electo es que, si dobla las manitas en este delicado asunto, todos, desde los pobres hasta los legisladores le van a reclamar su incongruencia, pues el perdón fiscal es como regalarles dinero a los ricos y quitárselo a los jodidos.

Según los especialistas, a la administración de Enrique Peña Nieto la mencionada amnistía, que promovió la secretaría de Hacienda con el nombre de Ponte al corriente, le costó al gobierno unos 40 mil millones de pesos. Y no dude usted que muchos de los beneficiados hace casi seis años son los mismos que ahora piden que les condonen parte de los impuestos que no pagaron en todo el sexenio. Sería interesante que el SAT diera a conocer la lista de aquellos contribuyentes que tienen grandes adeudos fiscales, les perdone o no el pago de impuestos.

Y sobre este asunto ¿Qué han dicho el próximo secretario de Hacienda, Carlos Urzúa?

Pues qué quieren que diga, si a estas alturas no sabe qué hacer con la subsecretaría de Ingresos, responden sus detractores.

 

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@LUISSOTOAGENDA

 

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