Adriana Medina Ortiz: Guardia Nacional y un debate informado

La experiencia internacional muestra que la ruta a la paz social inicia deteniendo las decisiones tendientes a la militarización de la seguridad pública

ADRIANA MEDINA ORTIZ / Diputada Federal
ADRIANA MEDINA ORTIZ / Diputada Federal

Desde ese 2006, no se ha podido contener a las organizaciones delictivas y se multiplicaron los escenarios de impunidad, violaciones a derechos humanos, corrupción, encono entre autoridades y población, y desgaste de nuestras fuerzas armadas, al obligarlas a cumplir misiones para las que no están entrenadas.

La mayoría de los especialistas y la experiencia internacional muestran que la ruta a la paz social inicia deteniendo las decisiones tendientes a la militarización de la seguridad pública.

Esto es plausible, al fomentar, implementar, fortalecer y proteger los mecanismos de reclutamiento, profesionalización, estandarización de la capacitación, fortalecimiento de controles internos, rendición de cuentas, transparencia, control ciudadano y respaldo institucional a los elementos de las instituciones policiales civiles, en los tres niveles de gobierno.

Ello, además del cambio de paradigma prohibicionista y la construcción de un andamiaje más sólido y de mayor alcance en los planos educativo y de salud pública.

No obstante este diagnóstico, la nueva administración pide la centralización de la inteligencia civil en el Centro Nacional de Inteligencia, bajo un mando militar, tal y como estructural y organizacionalmente operaba la temible Dirección Federal de Seguridad.

Asimismo, en el ámbito ministerial, la Procuraduría General de la República y la posible Fiscalía General de la República proyectan sujeción personal e institucional al titular del Ejecutivo federal, sin claridad en el nuevo rol y estructura de inteligencia para las labores ministeriales.

Aunado a lo anterior, la fracción legislativa del oficialismo, presentó una iniciativa de reforma constitucional que potencializará la presencia de elementos castrenses en áreas de seguridad pública e insertará estructuralmente las instituciones policiales civiles dentro del paraguas institucional de la Secretaría de la Defensa Nacional, a través de una guardia nacional.

La situación descrita y el proceder del oficialismo en el Congreso de la Unión en los procesos de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República, el fuero y la revocación de mandato permiten suponer que el proyecto de reforma para la nueva Guardia Nacional será impulsado súbitamente, sin reflexión, consulta a la sociedad, análisis y el debate que requiere el caso.

En la Cámara de Diputados somos muchas las voces que exigimos un debate abierto a la sociedad, con foros y espacios de consulta pública que permitan aclarar los alcances de los cambios implícitos en la Guardia Nacional propuesta y eviten el esquema militarista que se ha propuesto.

La Guardia Nacional que impulsa el oficialismo no debe pasar.

Negar al Poder Legislativo el derecho y el tiempo, no a uno, a muchos foros en este tema es negarle a la nación la oportunidad de tener instituciones bien diseñadas.

 

ADRIANA MEDINA ORTIZ

DIPUTADA FEDERAL DE MC

@ADRIANAMEDINAMX

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