¿Adiós a las energías limpias?

Las economías más desarrolladas emplean extensivamente energías limpias

Vanessa_Rubio
Vanessa Rubio / Heraldo de México / Columna Editorial

Hace aproximadamente 30 años que el mundo experimenta una transición energética motivada, en gran medida, por criterios de eficiencia y combate a la degradación ambiental. Las economías más desarrolladas emplean extensivamente energías limpias y cada vez más economías emergentes se suman a la lista.

La expansión del uso de energías renovables en México encuentra su expresión en el marco jurídico conformado por la Ley General de Cambio Climático, la Ley de la Industria Eléctrica, y otras disposiciones de la Reforma Energética que alentaban su uso. Nuestro país ha asumido compromisos internacionales con la Agenda 2030 y el Acuerdo de París para disminuir la emisión de gases de efecto invernadero y de carbono negro. La inversión en energías limpias es un círculo virtuoso en la economía. De acuerdo con el último reporte de la Agencia Internacional para la Energía Renovable, ese sector empleó en 2017 a 10.3 millones de personas. La apertura del mercado de generación y venta de energía eléctrica en México estimaba inversiones de al menos 13 mil 167 millones de dólares hacia 2018, con 13 proyectos relacionados con el diseño de nuevos prototipos eólicos. Habíamos avanzado con la primera etapa del Atlas Eólico Mexicano para proveer datos sobre la velocidad y temperatura del viento. Contábamos con 46 parques eólicos frente a los 18 que existían en el año 2000, generando 15 veces más energía eólica.

Entre 2016 y 2017, la tasa anual de crecimiento de energías limpias fue de 5.4% frente a 2% de crecimiento de las energías convencionales. Ese crecimiento se tradujo en 68 mil 640 empleos en 2017, de los cuales, 10 mil 940 fueron de energía solar; 18 mil 800 de energía eólica; 17 mil 700 de hidroeléctrica; 14 mil 400 de biomasa; y 7 mil 600 de poder geotérmico. En el objetivo 3.5 del Plan Nacional de Desarrollo se busca establecer una política energética soberana y baja en emisiones, pero la CFE ha cancelado la licitación de la línea de transmisión de corriente directa poniendo en riesgo a 13 parques eólicos. Además, ha planteado destinar 34 mil 310.3 mdp a la reconversión de combustóleo.

El reparto será de 15 mil 361 mdp para las termoeléctricas, 10 mil 416.7 mdp para plantas de carbón, 7 mil 40 mdp a centrales de vapor convencional, 171.1 mdp a centrales de diésel, 980.5 mdp a geotermoeléctricas, 340.6 mdp a hidroeléctricas y al menos una refinería que son altamente contaminantes, teniendo de vecino al productor más eficiente de gas en el mundo (EU), que lo vende a precios negativos. Estas decisiones ya lograron que México bajara seis puestos en la clasificación de atracción de energías limpias, de acuerdo con el estudio Renewable Energy Country Attractiveness Index de la firma EY.

Es de sabios reconsiderar los temas energéticos y, en particular, las energías limpias, pues son de los que deben replantearse privilegiando lo que es bueno para el país, y lo que beneficia a la salud y la economía de los mexicanos.

POR VANESSA RUBIO
SENADORA DEL PRI
@VRUBIOMARQUEZ

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