Adiós a 41% de nuestros ahorros

Es una pena que tengamos que perder los ahorros de los mexicanos que estaban destinados para crisis

Vanessa Rubio  / Heraldo de  México / Columna Editorial
Vanessa Rubio / Heraldo de México / Columna Editorial

Desde 2000, México cuenta con un Fondo de Estabilización. Se trata de un ahorro para contingencias en los ingresos del gobierno. ¿En qué se pensó cuando se tomó esta decisión? En que nuestro país necesitaba contar con un colchón de ahorro en caso de una crisis. Por años, en vez de gastarse ese dinero, se ahorró responsablemente para ir incrementando su saldo.

En 2012, ese ahorro ascendía a poco más de 17 mil millones de pesos y en 2018 se dejó en su monto histórico más alto: más de 280 mil millones de pesos. Se trataba de uno de los más responsables blindajes de nuestra economía ante contingencias fuera de nuestro control como: una caída drástica en los precios internacionales del petróleo; una guerra comercial; problemas geopolíticos mundiales; una caída en el crecimiento de Estados Unidos que contrajera significativamente la demanda de nuestras exportaciones, ese tipo de cosas. Jamás se pensó ese ahorro para cubrir errores de política interna.

No es una caja chica para lo que se ofrezca. Era un ahorro responsable para un gran choque y que éste no nos tomara desprevenidos. Y en el Informe sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública, del segundo trimestre de 2019, se nos informa en sus páginas 55 y 56 que: Se anticipa que los ingresos presupuestarios en 2019 sean menores en 47.4 miles de millones de pesos, respecto de los previstos en la LIF 2019, debido a que se estiman menores ingresos petroleros en 153.6 miles de millones de pesos, por una menor plataforma de producción de petróleo crudo, y menores ingresos tributarios no petroleros en 72.8 miles de millones de pesos.

Estos menores ingresos son en parte compensados con los recursos del FEIP por 121 mil millones de pesos, que son ingresos no tributarios del gobierno federal.

Es una verdadera pena que como consecuencia de malas políticas domésticas (principalmente la cancelación del nuevo aeropuerto y el no contar con un plan de negocios para Pemex solvente), tengamos que perder 41% de los ahorros de los mexicanos que estaban destinados para crisis o contingencias fuera de nuestro control. La propia SCT reconocía que la cancelación del aeropuerto había costado 100 mil millones de pesos.

¿Y de dónde saldrán estos recursos? De los ahorros de los mexicanos destinados a otro fin. La Secretaría de Hacienda tiene que saldar cuentas este cierre de 2019 y no tiene de otra, hay que cerrar la contabilidad y los números tienen que cuadrar. Hoy no cuadran y Hacienda ya hizo su parte donde, al menos, 125 programas desaparecieron o disminuyeron sus presupuestos y sensatez en la política fiscal.

Pero las malas decisiones en otros rubros están ahorcando el cierre. Lástima por los mexicanos que somos los que acabaremos pagando 121 mil millones de pesos del ahorro colectivo. la pregunta es: ¿y cuando haya una emergencia financiera de a de veras, por razones fuera de nuestro control, qué haremos? Como siempre he dicho: los que más sufrirán entonces, son los que menos tienen.

POR VANESSA RUBIO 

SENADORA DEL PRI 

@VRUBIOMARQUEZ

edp

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