Acuerdos a favor del planeta

Mario Molina alertó sobre el efecto destructivo de ciertas sustancias en la capa de ozono

Rodolfo Lara Ponte / Autor en temas de Derechos Humanos / Heraldo de México
Rodolfo Lara Ponte / Autor en temas de Derechos Humanos / Heraldo de México

El cielo puede ser perfectamente procurado desde la Tierra, y con estas palabras, aludimos no al plano alegórico, sino a la responsabilidad de las sociedades modernas de preservar nuestra casa común.

Éste es el espíritu de la iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas, vigente desde 1995, por la cual se celebra el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono el 16 de septiembre de cada año.

Como es sabido, con ello se difunde información, y se alientan la conciencia y las medidas sobre problemáticas de impacto mundial.

Surgió como una acción que busca apuntalar el conjunto de medidas comprendidas en el Protocolo de Montreal, puesto en marcha precisamente el 16 de septiembre de 1987, el cual compromete medidas para evitar y revertir el agotamiento de la capa de ozono, ese manto gaseoso que protege a los seres vivos del impacto directo de la luz solar, la cual, sin ese filtro, provoca que los rayos ultravioleta constituyan una amenaza para el ambiente y la salud.

Aquí abordamos un asunto global que tiene dos implicaciones directas con nuestro país.

La primera, porque fue precisamente el destacado científico mexicano Mario Molina, junto a ilustres colegas suyos con quienes compartió el Premio Nobel de Química en 1995, quienes descubrieron y alertaron sobre el efecto destructivo de ciertas sustancias en la capa de ozono.

En segundo lugar, en razón de que México fue el primer país en suscribir dicho instrumento concebido en aquella ciudad canadiense.

En 2006, veinte años después de su puesta en marcha, el director ejecutivo del Programa de la ONU para el Medio Ambiente, Achim Steiner, señaló que dicho Protocolo representaba un ejemplo de cooperación internacional exitosa para encarar un reto global, en virtud de que la producción y el consumo de sustancias químicas con capacidad para agotar la capa de ozono, habían sido abatidos significativamente en los países en desarrollo, y se seguía una ruta positiva en esta problemática en el caso de los países con menores niveles de desarrollo económico, sumando en general una supresión del 95 por ciento de tales elementos nocivos.

Hace dos años, dentro de un cálculo prospectivo, el propio científico Mario Molina, en una entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, señaló que en 10 o 20 años podría completarse la recuperación de la capa de ozono.

También recordó en esa ocasión que fue importante que los países estimaran que tendría un menor costo invertir en innovación para sustituir las sustancias nocivas a la capa de ozono, que pagar las consecuencias de su deterioro.

Por ello, una nueva celebración del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono es la ocasión precisa para apreciar el valor de los acuerdos internacionales dirigidos a salvaguardar el planeta, y con ello los propios derechos de las poblaciones a la vida, a la protección de la salud y a un ambiente sano.

 

RODOLFO LARA PONTE

COLABORADOR AUTOR EN TEMAS DE DERECHOS HUMANOS

 

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