Acceso total en la palma de tus manos

Nuestro comportamiento en redes sociales, especialmente en retos virales tales como el 10 Year Challenge han aumentado el nivel de la polémica al asegurar que facilitamos el uso de nuestros datos biométricos

Marisol Rumayor / Heraldo de México
Marisol Rumayor / Heraldo de México

 

Se dice constantemente que de la vista nace el amor, dado que los ojos son la entrada de la realidad para muchos de nosotros. Sin embargo, nuestros ojos a veces nos sesgan y nos apartan de la realidad, como nos sucede con las apariencias.  En ocasiones pretendemos conocer a alguien basándonos únicamente en lo que nuestra visión percibe, formándonos una idea de su identidad sin conocerlo , en estos casos es la vida la cual nos hace darnos cuenta de que nuestra percepción es errónea. ¿Pero alguna vez has escuchado hablar de la biometría? Hasta el día de hoy,  es la única forma de tener información certera y precisa de las personas a través de sus rasgos físicos o conductuales.

 

La biometría nos permite adquirir información específica de otros seres humanos a través del reconocimiento facial, la voz, su retina, iris o huella digital y actualmente nos permite acceder de manera segura a nuestros dispositivos móviles, servicios financieros o, incluso, nuestros hogares. Esta aplicación de la ciencia ha generado disrupción en nuestra forma de vida, ya que ha traído seguridad y aceptación: el reconocimiento facial ha permitido tener avances en algunos países del mundo, como en China, donde usan el reconocimiento facial para la identificación de fugitivos y crimínales, o en Nueva Delhi donde la policía ha logrado recuperar personas extraviadas. Además, su aplicación en las zonas fronterizas garantiza una seguridad más precisa de las naciones al permitir adquirir datos de identificación confiable de los viajeros.

 

Si bien cada país decide sobre la aplicación de la tecnología biométrica, en muchas organizaciones se considera polémica su aplicación dado que se califica como una violación a la privacidad ya que analiza y almacena información de las personas, específicamente de las características que nos vuelven únicos.

Nuestro comportamiento en redes sociales, especialmente en retos virales tales como el 10 Year Challenge han aumentado el nivel de la polémica al asegurar que facilitamos el uso de nuestros datos biométricos para el aprovechamiento de los gobiernos por medio de algoritmos de  identificación, recopilación y actualización de datos.

 

Con el avance tecnológico, y a pesar de los debates sobre la ética de su aplicación, el uso de la biometría se ha internalizado, especialmente en los usuarios cotidianos de productos de vanguardia que utilizan sensores de datos biométricos para checar el ingreso al trabajo, desbloquear teléfonos celulares y computadoras, comprobar su identidad a través del internet y usar la voz como una contraseña segura al realizar operaciones bancarias telefónicas.

 

La biometría nos permite realizar acciones que antaño parecían propias de la ciencia ficción. En la actualidad, acciones tan simples como desbloquear nuestro celular con la huella digital son una prueba del avance tecnológico de las últimas décadas que contrasta con los sueños imposibles de nuestros antepasados  y nos recuerdan constantemente: el futuro es ahora.

 

Si ya hemos llegado hasta este punto ¿Qué sigue para la humanidad?

 

Como siempre, me encantará conocer sus opiniones y comentarios en mis redes o a mi correo.

 

@Marisolrumayor o [email protected]

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