Abogados en Grecia y Roma; abogados en México

La abogacía perdió su sentido, se dejó de litigar con el Derecho y se litigó con los bolsillos

José Óscar Valdés Ramírez / Heraldo de México
José Óscar Valdés Ramírez / Heraldo de México

En Grecia, la profesión de abogado fue muy pronto una de las más deseadas, sobre todo en Atenas que llegó a ser la escuela del foro griego. Famosos en la historia de aquel pueblo los grandes triunfos de Pericles, de Hiperide, del gran Demóstenes, de Esquines y de lsócrates. Solón hubo ya de establecer reglamentos de disciplina para regularizar y sujetar a normas conocidas la igualdad de profesores.

En Roma, el ejercicio de los abogados (patroni causarum; causidici, advocati) fue, durante mucho tiempo, gratuito: reducíase, en su principio, al patronato. Tiempo adelante, oradores con título, patricios o plebeyos, se dedicaron a esta profesión, ilustrada por los triunfos de Cicerón, de Hortensio y de tantos otros.

En México, Tepantlato es un vocablo náhuatl. En el Códice Florentino Libro X, Capitulo IX, cuyo título es De los Hechiceros y Trampistas, se hace referencia a la actividad del Tepantlato, que en dicha lengua significa: Tepan, Intercesor o Abogado y Tlatoa, hablar.

Los grandes juristas de nuestra máxima casa de estudios no se distinguieron por transas ni por vender la ley, fueron reconocidos por sus enormes aportaciones al Derecho; si cito a varios no terminaría el texto. Ignacio Burgoa Orihuela, los grandes jurisconsultos no estaban de acuerdo con la línea de nuestros gobernantes que los seducían mediante sendos ofrecimientos, aportaban a la sociedad a sus alma maters, ahora los abogados se volvieron mercaderes del Derecho, formaron asociaciones que denominan cárteles de abogados.

Recientemente se dio la detención de Juan Collado, abogado de Salinas y de Peña Nieto, del mismo calado el clan Castillejos, con tres primos, de éste último Humberto Castillejos fue el todo poderoso, asesor de Peña que le dejó hacer y deshacer –cuando ostento el cargo no tenía cédula profesional–. He sostenido que los colegios y asociaciones de abogados son del PAN y del PRI así operaban, no hay asociaciones de Izquierda. Hoy que se ven afectados respaldan a sus miembros, cuando son parte del problema la impunidad y corrupción, la colusión de abogados y ministros, la abogacía perdió su sentido, se dejó de litigar con el Derecho y se litigó con los bolsillos.

La escuela de Diego Fernández de Cevallos, que dio cátedra en el PAN y que el PRI siguió al pie de la letra. La impunidad generada por la asociación de ministros y abogados es un escándalo, esto genera corrupción. Es tiempo de pedir la colegiación de los abogados, someterlos a exámenes de conocimientos y evitar que se acerquen a jueces y magistrados, no más tarjetazos, no más llamadas, no más colusión, que el conocimiento prevalezca, no más envilecer el Derecho. Los abogados irónicamente pedimos que se acabe la corrupción y la impunidad siendo los primeros que la toleramos con estos cárteles de abogados.

El problema esta ahí, policías, ministros y abogados, la receta es simple aplicarles la ley, no más impunidad, no más súper abogados, no más el que no transa no avanza, regresemos a nuestros principios, aplicar la ley a rajatabla sin distinciones, no merecemos corrupción de ninguna autoridad, no merecemos que la impunidad se promueva por los que deben defender el Derecho, los abogados.

POR JOSÉ ÓSCAR VALDÉS RAMÍREZ

@DRJOSEOSCARV

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