Un iceberg para dotar de agua a la ciudad

Autoridades y ciudadanos toman medidas para evitar el desabasto, pero todavía no hay una solución definitiva

Alfredo_Gonzalez
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

La capital del país vive la peor crisis de agua en su historia, por lo que un famoso rescatista propone arrastrar un iceberg de 100 millones de toneladas para evitar dejar a secas a toda la ciudad.

En la lógica de este hombre de bien, el bloque de hielo de tales dimensiones podría suministrar agua suficiente para una tercera parte de los residentes de la capital durante todo un año.

Sin embargo, su propuesta ya fue descartada por las autoridades. Nadie le explicó por qué, pero cualquiera podría imaginarse.

Eso sí, lo que refleja este capítulo es que en un momento de crisis la imaginación no tiene límites y más cuando lo que está en juego es la viabilidad y hasta la sobrevivencia de una metrópoli completa.

Lo malo es que con las ocurrencias y las medidas adoptadas por el gobierno no llegó la solución.

Lo que ocurrió fue un milagro de la naturaleza, convertido en lluvia que por ahora dejó medio resuelto el problema.

La ciudad logró saciar su sed momentáneamente. Eso sí, en cuanto las presas bajen sus niveles y las nubes queden exprimidas como algodón de azúcar, el desabasto regresará.

Ésa es la situación que vive hoy Ciudad del Cabo, la capital de Sudáfrica, que en los últimos años ha sufrido la peor crisis de escasez en toda su historia.

A finales del año pasado, su gobierno apostó por muchas medidas sin precedentes, pero sin resultados satisfactorios.

La crisis fue de tal magnitud que anunciaron un corte definitivo, denominado Día Cero para el mes de abril pasado. Afortunadamente no ocurrió así. Pero la visión apocalíptica provocó pánico entre la población y golpeó la economía local, lo que derivó en una caída en las reservas turísticas.

Así vivieron durante varios meses, pero ocurrió el milagro: llegó la lluvia.

Para ese momento sus cuatro millones de habitantes habían reducido drásticamente el uso del agua y, como nunca, transformaron sus hábitos.

El consumo en la ciudad ha descendido a más de la mitad, al pasar de mil 200 millones de litros diarios, a mediados de 2015, a 507 millones de litros, a finales de abril de este año. La meta es reducir la cifra a 450 millones de litros.

Muchos podrían pensar que, gracias a la distancia, lo que ocurre en Ciudad del Cabo está literalmente del otro lado del mundo, pero la mala noticia es que este fin de semana en la CDMX nos enfrentaremos a nuestra propia realidad.

Autoridades y habitantes de la capital ya tomaron sus previsiones, pero no estamos muy lejos de nuestro Día Cero. Ahora, sólo falta saber si los trabajos de mantenimiento al Sistema Cutzamala garantizarán el servicio de agua potable o también tendremos que esperar un milagro de la madre naturaleza para mitigar la sed de millones de capitalinos en un futuro no muy lejano.

 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: La bebida más peligrosa es el agua, te mata si no la bebes.

 

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@ALFREDOLEZ

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