Salario mínimo en suspenso

El incremento al minisalario fue una bandera de campaña de Andrés Manuel López Obrador, pero el futuro de esa promesa es incierto. Lo que se desconoce son los cómo

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

Este jueves se verá si Morena tiene o no voluntad para materializar un beneficio que ha reclamado la clase trabajadora durante años, porque se espera que el tema sea incluido en un paquete de reformas que llevarán al Senado para su debate y eventual aprobación.

De entrada, el partido mayoritario en el Congreso dijo que seguirá a pie juntillas el ofrecimiento del presidente electo, lo que se desconoce son los cómo. Pero ya dio una muestra de por dónde viene la cosa. El pasado 20 de septiembre votó en contra de un punto de acuerdo, de urgente y obvia resolución, sobre un aumento sustancial en todo el país para que llegara a 176 pesos diarios. En su defensa, el coordinador de Morena en San Lázaro, Mario Delgado, dijo que el incremento se dará de manera paulatina y no como lo propone la oposición.

Actualmente es de 88.36 pesos al día. La propuesta del PAN es que llegue a 100, el PRD a 176 y el PRI hasta 265 pesos. Pero todo parece indicar que la postura de Morena es inamovible.

Sin embargo, en campaña, Andrés Manuel habló de incrementarlo a 101 pesos por día, a partir del 1 enero del 2019. Pero también llegó a decir que, mediante un acuerdo entre empresarios, gobierno y trabajadores, podría llegar al doble.

Ahora, la narrativa que ha construido Morena en la Cámara y el Senado es que el aumento será gradual y no de un solo golpe.

Estamos a favor de que se incremente, pero todos sabemos que no puede ser de un golpe, porque generaría muchos desequilibrios; pero que vaya aumentando de manera permanente en términos reales el poder adquisitivo del salario, eso, sin duda, es uno de los objetivos de la siguiente administración, declaró Mario Delgado.

Por otro lado, él y sus compañeros de bancada criticaron las propuestas de los demás partidos, sobre todo la del PRI, porque en otras legislaturas se opusieron a cualquier alza. Es decir, se mantendrán en la línea.

Del lado del futuro gabinete están en sintonía con la propuesta que podrían aprobar en los próximos días u horas.

De acuerdo con la próxima secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, buscarán que en 2019 haya un aumento aunque sea pequeño, y se incremente año con año.

Gerardo Esquivel, próximo subsecretario de Egresos, dijo que el equipo de transición mantiene conversaciones con el sector privado, y se espera que en 2019 se apruebe una remuneración suficiente que, por primera vez, esté por encima de la línea de bienestar de las familias, a fin de que al concluir el sexenio, se logre duplicar en términos reales. En el caso del sector empresarial, una parte pugnó a principios de año para que el salario mínimo pasara de 88.36 a 98.15 diarios; es decir, que se incrementara en 10%, pero no prosperó la iniciativa.

Ahora, tras el resultado de la elección presidencial y a dos meses de la llegada del próximo gobierno, el tema está sobre la mesa, y cada uno de los actores buscará sacar provecho de esta exigencia de un segmento importante de la población.

Pero más allá de lo que convenga a unos y otros, es urgente un incremento significativo, porque en el ámbito internacional el salario mínimo en México ocupa los últimos lugares. En América Latina, por ejemplo, sólo se encuentra por arriba de las remuneraciones mínimas de Honduras y Nicaragua. Ésa es la realidad, no las grillas que se traen en el Congreso, donde unos anhelan lo que no pudieron hacer como gobierno y otros sólo obedecen órdenes sin un análisis propio para atender un legítimo reclamo.

Y como dice el filósofo… NomeacuerdoUn aumento de sueldo es como un martini: sube el ánimo, pero sólo por un rato.

 

[email protected]

@ALFREDOLEZ

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónSacapuntas / Heraldo de México

Sacapuntas