Mariguana vs. amapola, nuevo desafío de AMLO

Despenalizar drogas, tema prioritario en la agenda del próximo gobierno. El dilema: ¿por dónde empezar?

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

Legalizar el uso de la amapola con fines médicos, como lo planteó el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, metió en aprietos al círculo más cercano de Andrés Manuel López Obrador. Sólo tenían en agenda impulsar la despenalización del uso de la mariguana en la siembra, cosecha, trasiego y uso lúdico, y no el de otras drogas.

Aunque las declaraciones del general fueron bien recibidas por varios de los futuros funcionarios, diputados, senadores y hasta por el propio Presidente electo, hay quienes hablan de los riesgos que corre México si incluye otras drogas en el paquete de reformas.

En público y en privado, por ejemplo, Olga Sánchez Cordero, próxima titular de la Segob, ha dicho que es prioridad lograr la legalización de la mariguana para poner fin a la lucha contra el narcotráfico, tomar el control de muchas regiones y lograr la pacificación del país.

Sin embargo, también ha declarado que, para emprender una batalla así, México requiere del aval y acompañamiento de la Organización de las Naciones Unidas, porque ningún país que forme parte de ella puede adoptar medidas unilaterales en torno a la legalización de las drogas.

Bajo esa premisa, el equipo de transición se planteó el tema como una prioridad e inició los acercamientos con la ONU, pero todo el tiempo se habló solo de la mariguana, nunca de otros psicotrópicos como la heroína que proviene de la amapola.

Y es aquí donde lo dicho por Cienfuegos metió en camisa de once varas al futuro gabinete, porque todos, gustosos y contentos, están de acuerdo con incluir a la amapola en la legalización, pero sin considerar los cabildeos y trámites.

Si es así, doña Olga, diputados y senadores, tendrán que partir de cero e iniciar los cabildeos internacionales, porque todo mundo dice que sí, sin chistar. Lo que no dicen es cómo ni cuándo.

Además, no es lo mismo legalizar la cannabis que los derivados de la amapola, con todo y que en ambos casos sea para uso médico.

Las dos sustancias merecen un tratamiento completamente distinto.

Olga Sánchez dijo, semanas atrás, que una vez que se haya avanzado con la despenalización de la mariguana, se procederá a analizar el uso y venta de otras drogas, pero fue muy clara al decir que sería después, no al mismo tiempo.

Lo cierto es que, pase lo que pase en México con la legalización, la lucha por territorios, trasiego y venta, entre cárteles del narcotráfico, ha teñido de rojo todo el territorio nacional: 29 mil personas asesinadas y 35 mil desaparecidos fue el saldo del año pasado. Ésa es nuestra realidad, lo demás… es demagogia.

 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: La realidad es tan alucinante que no hay necesidad de droga alguna.

 

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@ALFREDOLEZ

 

 

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