El poder absoluto de Andrés Manuel

Cuestionan su método de comunicación y su forma de hacer política, pero todo está fríamente calculado

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

Los vaivenes en sus declaraciones y los titubeos que a veces parece mostrar Andrés Manuel han generado dudas en algunos actores políticos, incluso hasta en el propio equipo de transición, pero es algo que él mismo sabe y maneja según le convenga.

Nada es producto de la casualidad. Todo tiene una intención, me comentó un personaje que forma parte del equipo de transición y que por obvias razones reservó su identidad. Para este hombre con experiencia en temas internacionales, comunicación y estrategia, López Obrador implementó una política de contención.

Se convirtió en el único pararrayos del próximo gobierno y, salvo uno que otro futuro secretario de Estado, es el único que responde a prácticamente todos los cuestionamientos de la opinión pública.

Con todo y que una y otra vez ha dicho a los integrantes de su gabinete que hablen y respondan a la prensa, con responsabilidad y sin estridencias, pocos dan la cara.

Nadie quiere embarcarse o generar una polémica innecesaria. Se cuidan de más, por miedo o precaución.

Esa situación, directa e indirectamente, ha sido propiciada y aprovechada por AMLO para mantenerse como el único líder en Morena y el próximo gobierno. Nadie le hace sombra y, como dicen por ahí, ni se la harán. Su estrategia consiste en mantener un control absoluto sobre todo lo que se diga y se haga. El bono democrático que logró en las elecciones del 1 de julio le permite someterse a un desgaste anticipado durante este periodo de transición, como ya ocurrió con varias crisis como con el tema del nuevo aeropuerto, los nombramientos en su gabinete y hasta la boda de César Yáñez.

Para él y sus estrategas es mejor quemarse ahora que dentro de tres años cuando se celebren las primeras elecciones intermedias.

Tan seguros están que calculan que el bono le alcanzará para ganar los comicios del próximo año en Baja California, Aguascalientes, Durango, Quintana Roo y Tamaulipas.

En síntesis: esto de responder a todo será un sello característico de su gobierno, junto con la forma tan peculiar de dar instrucciones y ser determinante con los integrantes de su gabinete cuando de tomar decisiones se trata.

Por ejemplo, se espera que en estos días se reúna con César Yánez para hablar sobre los efectos de su boda.

Hasta el momento nadie sabe cuál es el futuro del próximo coordinador general de Política y Gobierno.

Lo único que se sabe es que el tema de la boda metió mucho ruido en el equipo de transición y quienes saben leer a AMLO dicen que no le gustó nada todos sus efectos y su publicación en una revista del corazón.

Con la frase de que cada quien es responsable de sus actos, dicen, prácticamente dejó a su suerte a su eterno colaborador y pronto veremos si su exabrupto tendrá o no consecuencias.

 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: Todo poder humano está compuesto de tiempo y paciencia.

 

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@ALFREDOLEZ

 

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