Andrés Manuel da giro en comunicación social

En el vínculo prensa-gobierno habrá borrón y cuenta nueva, AMLO pondrá fin a la relación publicidad-premio-castigo

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

A menos de dos meses de que AMLO tome posesión como presidente, su política de comunicación social ya está definida, sobre todo en el manejo del presupuesto para la publicidad gubernamental. Sufrirá un recorte del 50 por ciento, me dijo Jesús Ramírez, próximo vocero presidencial.

Los recursos se distribuirán de acuerdo con la penetración y perfil de cada medio de comunicación.

No sólo eso, Ramírez tiene la certeza de que todo va a cambiar a partir del 1 de diciembre en la relación medios-gobierno, porque nunca se va a utilizar el dinero para presionar ni para coartar la libertad de expresión.

Dejarán que los medios ejerzan su libertad, que haya cuestionamientos sobre el ejercicio del poder público.

Eso sí, el gobierno ejercerá su derecho de réplica. Cuando no esté de acuerdo con algo, responderán, darán la cara y, si es necesario, debatir públicamente, apelarán a ese beneficio, exigirán los espacios para hacerlo.

No van a inventar el agua tibia, simplemente pondrán orden en el manejo de los recursos, comunicarán acciones y logros de gobierno de una manera más efectiva, y dejarán que los medios, si creen que deben regularse, lo hagan por ellos mismos.

Actualmente corresponde a la Segob gestionar y operar la distribución de la publicidad, pero a partir del próximo gobierno, esa tarea quedará en manos de la oficina del vocero.

Por otro lado, ya se tomó la decisión de no desaparecer las oficinas de Comunicación Social de las secretarías u organismos que dependen del Ejecutivo federal. Eso sí, buscarán adelgazar las estructuras burocráticas.

Y es que, en la actualidad, existen áreas de comunicación que cuentan hasta con 200 empleados, entre gente de confianza, eventuales y sindicalizados, y eso ya no será posible, razón por la que ya trabajan en los cambios a las leyes de la administración pública federal.

También analizan otros pendientes y ordenamientos como la Ley de Comunicación Social que fue aprobada en abril pasado y que no se ha promulgado por contar con varias impugnaciones, entre ellas una de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

El objetivo de ese ordenamiento era otorgar a Gobernación la facultad de regular y administrar el gasto en publicidad gubernamental. También establece la obligación de elaborar y presentar programas anuales de comunicación e informes periódicos desglosados, así como la creación de un padrón nacional de medios de comunicación.

Pero si nos atenemos al proyecto que tiene en sus manos Jesús Ramírez, esa ley, como muchas otras, tienen los días contados o serán letra muerta. Y en esto del vínculo prensa-gobierno habrá borrón y cuenta nueva, porque se acabará la relación publicidad-premio-castigo.

 

 

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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: En rigor, no tomamos decisiones, son las decisiones las que nos toman a nosotros.

 

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@ALFREDOLEZ

 

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