Adiós al Seguro Popular

El IMSS será transformado para brindar servicios de salud a toda la población, sin importar su condición laboral

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

L a muerte del Seguro Popular está decretada. Y éste, que se convirtió en uno de los proyectos estrella de las últimas tres administraciones federales, desaparecerá paulatinamente en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Jorge Alcocer Varela, designado como el próximo secretario de Salud, es el encargado de diseñar el plan para transformar un programa cuyo fideicomiso tuvo este año 71 mil 208 millones de pesos.

Y, como en otros rubros no se trata de una política mal implementada, lo que buscará la próxima administración federal es arrebatar a los gobiernos de los estados el manejo discrecional de recursos que se les asigna para operar en cada entidad federativa tan noble proyecto.

Este año, la Comisión Nacional de Protección Social en Salud hizo una reingeniería al sistema para mejorar los mecanismos de comprobación de gastos por parte de las entidades federativas y la transparencia en el uso del dinero, con lo que supuestamente se garantiza la viabilidad del fideicomiso, al menos, para la siguiente década.

Sin embargo, eso no fue suficiente, y el gobierno de AMLO echará para atrás la reforma de 2003, mediante la cual se modificó la Ley General de Salud, para dar un giro al sistema de protección social en la materia, cuyo brazo ejecutivo es el Seguro Popular de Salud.

Con base en el proyecto que está en el escritorio del próximo titular de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) sufrirá una modificación en su estructura y atribuciones.

Actualmente cuenta con el programa IMSS Prospera, creado hace más de cuatro décadas para atender a un sector de la población sin capacidad contributiva, de extrema pobreza y profunda marginación.

Ese programa será sustituido por uno que se denominará IMSS Bienestar, y éste ampliará su estructura, presupuesto y base legal para dejar en sus manos todo lo que se atendía mediante el Seguro Popular.

El gobierno de AMLO, me dicen, dará un giro de 180 grados en materia de salud, porque la consigna es servicios de salud para toda la población, y quitar a gobernadores el manejo discrecional de una jugosa bolsa de recursos.

 

Miguel Barbosa es uno de los más molestos con el fallo del Tribunal Electoral, mediante el cual determinó realizar un recuento de votos, tras la elección en Puebla.

Y tiene razón, porque en el equipo de transición de AMLO interpretaron esa acción como un mecanismo para legitimar el triunfo de la panista Martha Erika Alonso.

Desde el punto de vista de algunos morenistas, existían elementos jurídicos para echar abajo la elección, pero alguien prefirió limpiar el resultado con un recuento, y ya dan por hecho que será ratificada la victoria de doña Martha Erika.

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: Nada necesita tanto una reforma como las costumbres ajenas.

 

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@ALFREDOLEZ

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