CONTRA LAS CUERDAS

Son ejecuciones políticas

Sí es el proceso más violento de la historia. Pero el problema es de todos, también de los partidos políticos usados como cueva de delincuentes

OPINIÓN

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Alejandro Sánchez / Contra las Cuerdas / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

El problema no es si estaban registrados ante el INE o no, el problema es que el de este 2023-2024 SÍ es el proceso electoral más violento de la historia de México porque las muertes de los aspirantes a un puesto de elección popular no se resuelven estando o no dados de alta ante la autoridad electoral.

Al corte del 19 de mayo, Integralia de Luis Carlos Ugalde registraba 701 víctimas globales de violencia política, entre los que están aspirantes, candidatos, colaboradores, funcionarios y hasta familiares, de los cuales 225 son homicidios, 21 desaparecidos, 17 secuestros y 137 atentados.

Poco después de defenderse López Obrador de esas cifras al asegurar en la mañanera que solo han sido ejecutados 8 candidatos durante el proceso electoral, desafortunadamente volvió a sobrepasar el registró promedio de víctimas al día de violencia política que en febrero Integralia comenzó a registrar con 1.3 casos cada 24 horas.

Lamentablemente, balearon ayer a plena luz del día a Gilberto Tito Palomar, candidato de Morena a la presidencia municipal de Encarnación de Díaz en Jalisco. El atentado se dio en el propio domicilio que utilizaba como oficina de campaña y aunque anoche seguía grave, otras dos personas resultaron heridas.

Las ejecuciones durante el proceso de candidatos, sin embargo, alcanzaron ayer a Ricardo Arizmendi, ejecutado a plena luz del día en la Plaza 12 de Octubre de Cuautla, Morelos, quien contendía como suplente a la presidencia municipal en fórmula con Jesús Corona Damián. 

No todo es culpa del Presidente, quien busca minimizar la problemática con que si tenían o no el registro formal del INE, pues los nombres, apellidos y aspiraciones políticas están documentadas, el problema son además la impunidad de los delitos y la falta de filtros de los partidos para otorgar espacios al interior y candidaturas.

Un ejemplo es el caso del arriba citado Jesús Corona Damián, actualmente candidato a la presidencia municipal por la Coalición PRI-PAN-PRD, quien fue presidente anteriormente por MORENA, apoyado por Lucía Meza, la candidata de la coalición para la gubernatura de Morelos.

A los pocos meses de su nombramiento, su hermano Samuel Corona Damián fue encarcelado por secuestro, pero él, al tener un cargo público, hizo lo posible para intervenir en los juzgados y, a pesar de los delitos (un grupo especializado lo capturó junto con otros 4 que mantuvieron a su víctima cautiva 7 días), éste no fue enjuiciado.

Víctimas del secuestro de los hermanos Corona los han identificado a ambos, y los han señalado de tortura también. Durante el tiempo en que Jesús fungió como alcalde, el narcomenudeo y el secuestro proliferaron en el municipio. El propio Jesús Corona ya fue atacado a balazos y otras dos personas cercanas, un correligionario y funcionario suyo (Geovanni Lezama y Darío García) fueron asesinados este año.

El problema, pues, no es si tenían o no registro del INE. ¡eso qué! Para atacar la crisis se debe empezar por reconocerla y los partidos dejar de abrir las puertas de presuntos criminales para usarlos como refugio y protegerlos. El problema es de todos.

UPPERCUT: Luis Carlos Ugalde sostiene que 35% de los municipios serán controlados por el crimen tras las elecciones.

POR ALEJANDRO SÁNCHEZ

COLABORADOR

CONTRALASCUERDASMX@GMAIL.COM 

@ALEXSANCHEZMX

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