COLUMNA INVITADA

Claudia Sheinbaum, infancia es destino

Genera un gran prestigio del servicio público por ser una científica y académica de alta preparación profesional, siempre admirada por colegas, alumnos y vecinos

OPINIÓN

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Ricardo Peralta / Colaborador / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

Los que tuvimos la fortuna de narrar con felicidad nuestra infancia, encanta a nuestros hijos las historias en ese ciclo de edad temprana. El acompañamiento de los padres, y las figuras maternas y paternas, fortalecen el superyó, que se refiere a la internalización de los valores y normas aprendidas de los padres.

Sigmund Freud acuñó la frase “infancia es destino”, condición que en nuestros días se refleja en conductas de adultos ejemplares y con virtudes.

Uno de ellos, es el caso de Claudia Sheinbaum; nació en una casa donde la ciencia, el arte, la cultura y el deporte, formaron parte de los hábitos, conversaciones y ambientes universitarios que la hizo aprender de sus padres y hermanos, una ruta que le ha permitido contar con un blindaje social a prueba de todo. Una científica y académica de alta preparación profesional siempre será admirada por colegas, alumnos, vecinos, generando un gran prestigio en el servicio público. 

Julio Sheinbaum Pardo, hermano de la candidata presidencial Claudia Sheinbaum, está considerado como uno de los más reconocidos oceanógrafos a nivel mundial, egresado de la Licenciatura y de la Maestría en Física de la UNAM, presta sus servicios como Investigador III del SNI en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Baja California, un hombre intachable; Adriana Sheinbaum Pardo es una prolífica comunicóloga, quien además está casada con Rodrigo García, hijo del muy afamado y añorado escritor colombiano Gabriel García Márquez; así como la muy reconocida Bióloga Celular, especializada en el estudio de la matriz extracelular, Annie Pardo, madre de la candidata; y también el exitoso empresario e ingeniero químico Carlos Sheinbaum Yoselevitz, padre de la futura Presidenta de México.

El aprendizaje por imitación y admiración son características propias de las familias virtuosas, Sheinbaum es el resultado de crecer en un ambiente libre de violencia, con oportunidades de estudio, y con un alto sentido de sensibilidad social que se obtiene por la práctica académica en las universidades públicas, condición que permitió que su activismo político comenzara desde muy joven, cuando aún era alumna en la Facultad de Ciencias, y es un rasgo que también aprendió en casa, y que seguirá ejercitándose en las políticas públicas desde el primer día de su gobierno como primera Presidenta de México 2024-2030. Hay que subrayar que una de las pasiones de Sheinbaum, son precisamente las y los niños; el principio constitucional del “interés superior del menor” estará plenamente salvaguardado con una mujer que es hija, madre, esposa y mexicana ejemplar. Infancia es destino.

La candidata de la oposición, Xóchitl Gálvez, tiene una hermana privada de la libertad y sentenciada a varias décadas de cárcel por el delito de secuestro. No se le debe estigmatizar, ya que no es responsable de la conducta de adultos aun siendo familiares; sin embargo, es un ejemplo de la presencia de circunstancias que no permitieron aportar algo benéfico a la humanidad.

Los recuerdos de infancia se quedan como tatuaje en lo más profundo de la conciencia, y así como las virtudes, las debilidades suelen inspirar conductas antisociales como la práctica de la delincuencia.

Un ejemplo claro es la actuación infantiloide de Xóchitl Gálvez que nada tiene que ver con el estado de ánimo, sino con una farsa de desesperación que la hace brincar en cada participación como niña de cinco años. Evidencia clara de un aspiracionismo feliz que nunca llegó.

Así tenemos varios ejemplos de personas públicas de oposición perturbadas por traumas de la infancia que hoy muestran una personalidad patológica, curiosa coincidencia. 

El otro lado de la moneda, quienes con una gran seguridad, valentía, madurez e inteligencia, se conducen con la responsabilidad del personaje histórico que protagonizan, como Claudia Sheinbaum.

POR RICARDO PERALTA
COLABORADOR
@RICAR_PERALTA

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